El Presidente tuvo reuniones durante el fin de semana; prepara el anuncio de un bono y la suba del Salario Mínimo.
El presidente Alberto Fernández recibió este lunes feriado a los ministros de Economía, Sergio Massa, y de Trabajo, Kelly Olmos, para avanzar en la instrumentación de un bono de fin de año para los trabajadores asalariados registrados de las categorías más bajas. Es otra de las medidas para paliar la trepada inflacionaria que no cede.
En la tarde del lunes se informó también un refuerzo de la Tarjeta Alimentar. Además, Alberto Fernández canceló su viaje a México de este jueves para bajar el nivel de actividad para atender su problema de gastritis erosiva detectado en Bali, aunque se especula que se trata del enojo por la interna del BID que dejó fuera a Cecilia Todesca. El jefe de Estado mexicano, Andrés Manuel López Obrador, finalmente respaldará a Ilan Goldfajn, el candidato propuesto por Brasil, para reemplazar al norteamericano Mauricio Clever-Carone.
Por otra parte, el Gobierno desmintió la renuncia del ministro de Transportes, Alexis Guerrera, luego de rumores que señalan que le dejaría su lugar a su vice, Jorge Giuliano. Las versiones siguen circulando y podrían generar un desgaste mayor. Guerrera reporta a Massa.
El anuncio del nuevo bono de fin de año para los privados podría darse este martes o pocas horas después del aumento del Salario Mínimo Vital y Móvil, que se dispondrá este martes mismo en la reunión del Consejo del Salario Mínimo en el Ministerio de Trabajo. Se prevé una jornada de marchas de la Unidad Piquetera en las inmediaciones de la cartera laboral, porque el salario mínimo determina el monto de los planes sociales. Un combo de fin de año intenso y tenso.
El presidente descartó un aumento de suma fija para todos los trabajadores privados, tal como lo había pedido la vicepresidenta, Cristina Kirchner. Una suma fija implicaba una suba que se integraría al salario y ese costo tendría impacto inflacionario.
El salario mínimo es de $57.900 en noviembre. Con el anuncio del aumento, que no estaba claro en estas horas, el Gobierno quiere pegar el anuncio del bono de fin de año para asalariados del sector privado.
Los trabajadores estatales de la Administración Pública Nacional recibirán un bono de fin de año de $30.000 en diciembre y los jubilados tres cuotas de $10.000 en diciembre, enero y febrero. El bono previsto para los privados no debería diferir mucho de esas cifras. El centro de la atención de Alberto Fernández es tener un diciembre en paz, sin sobresaltos sociales.
Para ese objetivo, admiten en el Gobierno, una gran ayuda sería que la selección argentina de fútbol salga campeón de la Copa Mundial de Fútbol. Un poco de pan en medio de las tensiones sociales y la escalada inflacionaria que no tiene fin.
Con ese objetivo –el bono- se reunieron el Presidente, Massa y Kelly Olmos. También, en otro encuentro Alberto Fernández estuvo con la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, y anunciaron el aumento de la Tarjeta Alimentar.
La suba será del 40% para los titulares de la AUH, mujeres embarazadas desde el tercer mes de gestación, personas con discapacidad y madres con Pensión No Contributiva de 7 o más hijos.
El aumento llevará los valores a $12.500 para quienes tienen 1 hijo, mujeres embarazadas y personas con discapacidad; $19.000 con 2 hijos y $25.000 con 3 hijos o más. El programa alcanza a 2.413.316 familias, de las que un 55.9% tiene un hijo, 27.7%, dos, y 16.4% tres o más hijos.
