La gran mayoría de las provincias tendrán calendario desdoblado del nacional; para el Presidente es clave la unificación Nación-PBA.
Alberto Fernández está resignado ante el plan de desdoblamiento de elecciones en la mayor parte de las provincias. Y es que la gestión de la Casa Rosada, se encuentra en su peor momento.
Los gobernadores pueden adelantar la fecha de los comicios para salvar sus propios proyectos y, luego de que varios expresaran que están decididos, el Presidente no ve posibilidades de frenarlos. Pero la situación es distinta en Buenos Aires, donde un “desenganche” perjudicaría seriamente sus planes de presentarse para la reelección. Queda claro que la provincia de Buenos Aires continua siendo la madre de todas las batallas.
Sus aliados creen que las intenciones opositoras y de algunos referentes propios no prosperarán, pero en el marco de la fuerte interna, hay dudas sobre la agenda silenciosa de Axel Kicillof y Máximo Kirchner, los dirigentes locales de mayor peso que responden a Cristina Kirchner. Todas las señales dadas por el kirchnerismo es la de refugiarse en la provincia. Paradojas de la política, quien presentó un reciente proyecto para para desdoblar es Joaquín de la Torre.
Los gobernadores del interior ya avisaron que están decididos a provincializar las carreras proselitistas. Se cortarán de la pelea nacional para evitar perder votos. En la Casa Rosada hay malestar con esas ideas, pero también plena conciencia de la imposibilidad de frenarlas.
En el frentetodismo bonaerense es una idea que cada vez tiene más peso. Una de las tantas especulaciones pasa por que Cristina Kirchner sería candidata a senadora nacional por la provincia de Buenos Aires (obtenga fueros) y que le elección de esa categoría se pegaría con los comicios provinciales. Varios lo desmienten y lo tilda de “delirio”. Pero la idea se puso a consideración.
En el kirchnerismo aseguran a su vez que la imagen de Axel Kicillof se mantiene en buenos niveles. Y es que como sucedía con Daniel Scioli, los gobernadores de la provincia más grande del país no son asociados ni con la inflación ni con la inseguridad. lo uno se lo achacan a la Casa Rosada (con justa razón), lo otro a los jefes comunales. En ese marco, hasta en Juntos reconocen que la tarea de dar el batacazo en la provincia es prácticamente imposible.
