Fue recibido por el gobernador radical Gustavo Valdés, en Posadas, Misiones. Desde allí saldrán a San Miguel para visitar bomberos y rescatistas. Sobrevolarán la zona pero el plan de vuelo está sujeto a la situación climática en el lugar.
El presidente Alberto Fernández viajó hoy a la provincia de Corrientes, azotada por incendios sin precedentes que ya consumieron más de 930 mil hectáreas y ocasionaron perjuicios multimillonarias, además de pérdidas de fauna y flora autóctona.
Fernández y su comitiva fueron recibidos en Posadas, Misiones, por el gobernador correntino Gustavo Valdés. Las zonas afectadas a sobrevolar son más próximas a la capital misionera que a la correntina.
El mandatario provincial se expidió al mediodía vía la red social Twitter, en la que sostuvo: “Estoy esperando que mejoren las condiciones climáticas para poder despegar de #Corrientes e ir a #Posadas a recibir al Presidente para sobrevolar las zonas afectadas por los incendios”.
Fernández llegó acompañado de una comitiva integrada el secretario general de Presidencia, Julio Vitobello; Cabandié, su segundo en la cartera, Sergio Federovisky; la exasesora presidencial y actual responsable del área de Cambio climático, Cecilia Nicolini; el presidente del Banco Nación, Eduardo Hecker, y los ministros de Interior, Eduardo “Wado” de Pedro; de Seguridad, Aníbal Fernández y de Agricultura, Julián Domínguez.
La idea inicial del viaje, que está sujeta a posibles cambios por la situación meteorológica, es que desde Posadas la comitiva presidencial junto a Valdés y su equipo, se trasladen a un puesto de bomberos y brigadistas en San Miguel. Luego de eso se espera que sobrevuelen zonas afectadas, pero el plan aún es incierto por las tormentas en las zonas, las que son celebradas porque logran amainar la situación del fuego, tras semanas sin treguas y en una provincia marcada por una sequía histórica.
Valdés y Fernández hablaron por primera vez desde que comenzó la tragedia en la zona viernes pasado. Por esas horas, el gobernador radical buscaba bajarle el tono a la disputa con la Casa Rosada por la asistencia. Tras los cortocircuitos con Cabandié, Valdés reclamaba “dejar de lado la grieta, sobre todo, en medio del desastre”.
