Luego de la intervención estatal de YPF, el diario Tiempo Argentino tuvo acceso a los datos contables y la nómina de contrataciones de la empresa. Allí figura el ex funcionario kirchnerista como consultor externo de la petrolera, lo que motivó que se lo señalara como "lobbista". Fernández salió a desmentir las acusaciones y dijo que se trata de la "sin verguenzada de algunos que no soportan lo que uno dice y entonces lo ensucian".
El diario Tiempo Argentino reveló durante el fin de semana que Alberto Fernández, quien fuera jefe de gabinete de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, estaba contratado como consultor “en el área de comunicación estratégica y asuntos públicos” de la empresa Repsol con un sueldo de 25 mil pesos mensuales. En el mismo artículo, el diario publicó que el periodista Joaquín Morales Solá, titular de la sociedad anónima JMS & Asociados, embolsaba 11 mil pesos por mes de la misma firma. Julio Blank, editor general del diario Clarín, y la arquitecta Silvia Marta Fajre, esposa del periodista de Clarín Ricardo Kirschbaum, también figuran en la nómina de contrataciones hallada tras la intervención de Repsol. Blank, que aparece bajo su apellido real, Ivnisky, estaba contratado en la misma área que Fernández, y en su último contrato rubricado por seis meses el 30 de diciembre de 2011, se precisa que el consultor “percibirá la suma de 10 mil pesos mensuales –IVA no incluido–.”. Y agrega que “tiene la experiencia, la organización y los medios necesarios y adecuados para satisfacer los requerimientos del cliente”. La mujer de Kirschbaum, por su parte, cobraba 15 mil pesos mensuales por sus servicios prestados a la petrolera.
Según se desprende de los datos contables de la empresa a los que tuvo acceso Tiempo Argentino, Alberto Fernández era prestador de “servicios de consultoría estratégica para el desarrollo de materiales de actualidad política parlamentaria y seguimiento de proyectos en el Congreso Nacional”. “Lo de Fernández permite interrogarse sobre lo genuino de ciertos discursos políticos en tiempos de confrontación del Estado democrático con las corporaciones, tanto nacionales como extranjeras” escribió el director del diario que firma la editorial, Roberto Caballero.
La noticia de la relación contractual entre la petrolera y Alberto Fernández circuló rápidamente por las redes sociales, donde se lo acusaba de “lobbista”, en consonancia con sus últimas apariciones mediáticas donde criticó el proyecto de expropiación a Repsol, sin blanquear que hablaba como consultor de la empresa afectada.
LA DESMENTIDA
Sin embargo, el ex funcionario kirchnerista salió a desmentir las acusaciones. Aunque admitió que desde 2008 trabajó como "consultor externo" de YPF, expresó indignado que "no es lo mismo ser lobbista que ser asesor de una empresa manejada por argentinos" en declaraciones a Radio Mitre. Fernández explicó que su relación con la empresa viene desde 2008, cuando Néstor Kirchner lo propuso como asesor. "Cuando dejé la jefatura de gabinete tuve un problema de salud que me dejó fuera de circuito durante veinte días. Cuando volví, me reuní con Kirchner, que se preocupó por mi situación laboral y para ayudarme le propuso a la gente de YPF que me contrate", indicó. “En todo este tiempo fui consultado por temas puntuales económicos, no por la situación de la empresa. Era asesor de YPF, pero ya manejado por los Eskenazi. Jamás hice lobby ni con YPF, ni con Eskenazi, ni con Repsol. Todo esto es parte de la sin vergüenzada de algunos que no soportan lo que uno dice y entonces lo ensucian" agregó.
