La senadora provincial es candidata a Diputada Nacional y esposa del ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni se refirió a los detalles de su designación en la lista. Resaltó que su conducción es Cristina Fernández de Kirchner, que debe haber diversidad crítica dentro del Frente de Todos, y resaltó que buscará dar el debate para estatizar la hidrovía. Cree que no debe someterse la reactivación económica a un acuerdo con el FMI. AUDIO.
El Ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni se refirió a la designación de su esposa, la senadora provincial Agustina Propato, y dijo que fue “una decisión de la vicepresidenta y del gobernador”. Y agregó que “no tiene ninguna duda” de que la candidatura se logró pese a la opinión del presidente Alberto Fernández. Fue en una entrevista con Reynaldo Sietecase en Radio Con Vos.
Agustina Propato dialogó con Eduardo Román en Radio Urbana y evitó profundizar los cuestionamientos, pero resaltó el rol crítico que debe tener el Frente de Todos en la diversidad de sus integrantes. Habló del proyecto para estatizar la hidrovía y la postergación del acuerdo con el FMI para reactivar la economía.
Escuchamos a su compañero en declaraciones que hizo en Radio Con Vos. ¿Es tan así esto?
En realidad es la opinión de mi compañero. Todo el mundo conoce que Sergio Berni tiene diferencias operativas, metodológicas, con el Ejecutivo Nacional. Se está haciendo un berenjenal con ciertas cosas, y entiendo que pueda ser atractivo para el periodismo, pero hay que entender que todo lo que se está haciendo es muy saludable para la política y mostrar con hechos concretos que hay hacia adentro de la coalición del Frente de Todos una democracia interna. Hay diferentes visiones, provenimos de distintos sectores. En la variedad y diversidad está el gusto. Estoy precandidateada para ser diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, y estoy para aportar y ayudar al Ejecutivo Nacional en los desafíos que tiene la Argentina.
¿Cuál es su agenda para trabajar en la Cámara de Diputados?
La agenda se impone por la realidad y por el diagnostico que hacemos en el Frente de Todos sobre la situación del país. Conocemos que cuando ganamos las elecciones en 2019, y Juntos por el Cambio la perdió, que parece una tontería pero hay que destacarlo. Juntos por el Cambio perdió la elección, y eso contribuyó enormemente a que tengamos un voto de confianza. La gente en 2019 le dio la espalda a Juntos por el Cambio, porque llevó adelante una política económica que trasversalmente afectó a todos los sectores. Dejaron una Argentina devastada. Cuando entré al Senado bonaerense, las primeras cosas que hicimos, y todavía ni imaginábamos que iba a venir esta catástrofe de la pandemia, fue decretar emergencias productiva, sanitaria, educativa, y a nivel nacional la emergencia alimentaria, porque se reconocía el problema profundo de pobreza y desigualdad. Esa era la Argentina de la que vinimos a hacernos cargo en 2019. Y a esto se le sumó la pandemia, que no solamente recrudeció todos los indicadores que nos urgían sino que nos pospuso la agenda de volver a levantar la persiana, promover las Pymes y la generación de empleo. Esta es la realidad de la Argentina que todos los dirigentes políticos, de cualquier espacio, tenemos que reconocer como diagnóstico. Argentina no sale adelante sin un consenso nacional amplio. No me refiero solo a la política porque el Estado no es el gobierno nada más. El Estado, por definición, es gobierno, población y territorio. Necesitamos a todos los sectores comprometidos con sacar a la Argentina adelante. La agenda que pienso llevar al Congreso como Diputada Nacional es la que pueda favorecer y contribuir al pensamiento del Ejecutivo Nacional. Creo que es urgente el control de precios, acompasar los salarios e ingresos argentinos para que tengan dignidad y calidad de vida. En el Senado bonaerense contribuí, porque presenté cuatro proyectos para ayudar a repensar la definición del Decreto 949 de la nueva privatización de la Hidrovía. Se redirigió la intención del gobierno en función de nuestro aporte que no estaba en sintonía con el gobierno nacional, que reconoció que había que redireccionar el tema para poder administrar nuestras vías de navegación en beneficio de la Argentina y para incentivar la exportación. Es un punto estratégico para repuntar nuestra economía, que necesita ser reactivada. Esto es lo que venimos a proponer. Como decía nuestro General: atentos y vigilantes. Si yo fuese presidenta de la Nación quisiera tener representantes del Pueblo que también sean críticos con mi mirada. Muchas veces podemos tener una mirada sesgada, y para eso estamos todos los dirigentes, y también la oposición.
¿El empresariado no acompaña al gobierno como debería?
No, al contrario. Siento que hay un empresariado nacional comprometido, que quiere acompañar este proceso. El gobierno debe ser moderador de muchas instancias, y dar marco de legalidad y previsibilidad para el empresariado nacional. Al contrario de lo que pasó con Macri, pedirles que no se vayan a la timba financiera, sobre todo a los más grandes, requiere dar las condiciones necesarias para que ese empresariado nacional apueste y ayude a poner en marcha la Argentina. Vi muchas PyMes en los actos y eso me llena de emoción como militante. Necesitamos un proyecto de liberación nacional. Mi viejo fue gastronómico, y en los años 90 se fundió trabajando. Llegó a tener tres restaurants y pensaba que podía dejarlos para sus hijos y nietos. Se murió con deudas, fundidos, y no queremos eso para nuestro país. La política no es abstracción, es ayudar a que la vida terrenal sea posible.
Esa situación que planteas de tu papá yo la viví igual. Lo mismo le pasó a muchísimas personas…
Necesitamos también interpelar al pueblo nacional. El sujeto de gobernación debe estar al lado, consustanciado. Si pensara que mi viejo se fundió en los 90 por un fracaso propio estaría equivocándome, porque hubo un país que le dio la espalda. Nosotros terminamos de pagar los créditos de mi papá después de que murió, porque el sacaba créditos en los bancos para invertir, y la gente no venía porque no tenía un mango en el bolsillo y no porque un fracaso personal. Fue un empresario Pymes que siempre apostó al país.
Recién decías que se necesitan dirigentes que puedan ser críticos con alguna mirada del gobierno. ¿Qué evaluación haces de la gestión de la pandemia?
Cualquier evaluación es con el diario del lunes. Ningún gobierno está preparado para una situación catastrófica, de dolor, como esta pandemia. Hoy te digo que corregiría cosas, pero con el diario del lunes. Es un gobierno comprometido, que convocó a pensar a distintos sectores y profesionales, hubo una mesa de decisión, que tuvo buenos aciertos a la hora de tomar decisiones a partir del cuidado de la salud y la vida de todos. Me pueden tratar de conformista, pero haber logrado que cada argentino que contrajo esta enfermedad pudo ser atendido por el sistema sanitario, que se fortaleció, es algo que a mí me llena de orgullo. Es un gobierno que estuvo en ese sentido a la altura de las circunstancias. Que hay cosas por corregir, seguro.
¿Y en qué no debería volver a equivocarse el gobierno para lo que falta de esta etapa?
A veces soy bastante radicalizada en mis posturas pero sé escuchar, y creo que tenemos que volver a pronunciar esa frase de que “los muertos no pagan”. La deuda externa no puede ser lo que dirija la prioridad de la Argentina. Necesitamos atender la urgencia de la calidad de vida de los argentinos, el incentivo a la reactivación productiva, a reconvertir los planes sociales. Somos peronistas, entendemos que la empatía es parte esencial de nuestro movimiento, y ha sido muy necesaria la ayuda social para amortiguar el impacto en muchísimos sectores de la sociedad, pero eso no es sinónimo de libertad. La libertad es tener un empleo, un ingreso, la autonomía de elegir. Cuando la oposición habla de las libertades, no sé a qué se refieren. La única libertad es esta, ir a una conversión de los planes sociales en fuerza productiva. No va a ser fácil. Estamos en una encrucijada y por eso hay que convocar a todas las fuerzas nacionales a salir adelante.
Vienen cambios en el Ministerio de Desarrollo Social. Quizás tenga que ver con esto que usted plantea.
No lo sé. Daniel Arroyo está convocado a ser parte de nuestra lista de diputados nacionales. Compartimos lugar. Tendrá otro rol. No sé cuál es la estrategia detrás de eso. En el Ministerio cumplió una función importante y estuvo a la altura de las circunstancias. Después cada uno es convocado para un rol distinto, y eso me parece que tiene que ver con una estrategia que además desconozco.
¿Hay margen con una oposición tan salvaje para plantear la diversidad dentro del Frente? Cuando vos o Berni publican en redes hablan de Cristina, de Axel, pero se olvidan del presidente. ¿O estoy equivocado?
No puedo juzgar si estás equivocado. Yo estoy muy emocionada de firmar las actas para ser parte de esa lista, es un honor muy grande, que me haya convocado la vicepresidenta. Cada uno tiene motivaciones particulares. Mi conducción política desde siempre ha sido Cristina Fernández de Kirchner. Le agradecí a ella porque es mi conducción. Al gobernador Kicillof, que es con quien trabajo día a día. Y voy a hacer lo mismo desde la Cámara Nacional. Voy a estar ahí para aportar y pensar el Ejecutivo Nacional. Esa es mi misión, no hay otra. La disidencia debe ser algo concebido como una democracia interna que necesitamos. Cundo hay diferencias políticas, es una responsabilidad dar esas discusiones de frente a la sociedad. Esto no es entrecasa. No hay que tener miedo de hacer crujir una unidad, porque la unidad tiene que consolidarse también superando diferencias y encontrando posiciones de consenso. Yo vengo a ayudar a pensar el Ejecutivo Nacional, a redirigir el rumbo de la privatización de la Hidrovía, y eso está muy bien. Hay que ser humilde también frente a la posibilidad de que uno puede estar equivocado. Cundo discutíamos esto con Meoni lo hacíamos con el convencimiento, desde nuestra agrupación 20 de Noviembre Soberanía Nacional, de no avanzar en ese sentido. Ahí tenemos una posibilidad enorme para incentivar exportaciones, y puede haber una salida.
¿No hay una estatización provisoria de 12 meses y luego un llamado a licitación? ¿O es distinto?
Atentos y vigilantes, como dijo el General. Tenemos que estar todos los legisladores que estamos convencidos que esto no se puede privatizar una vez más. Tiene que estar al servicio de los argentinos. ¿Sabe la cantidad de trabajo, producción y esfuerzo argentino que hoy se va por la canaleta dela hidrovía? Imagínese que todo eso lo podemos poner al servicio de ser un país grande.
En la Segunda Sección su espacio político presentó una lista para los cargos seccionales. ¿Qué va a pasar con esa lista?
De cualquier manera vamos a un proceso de unidad. Las PASO sirven para construir esa unidad. Vamos a dirimir diferencias en una interna, plebiscitando frente a la ciudadanía, que aspiramos representar y dirá quiénes están en condiciones de representarlos.
