El kayakista argentino logró una participación histórica en la final de canotaje. La medalla de oro se la llevó el húngaro Balint Kopasz, quien quebró el récord olímpico.
La delegación argentina sigue haciendo historia en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Tras el triunfo de Las Leonas y el seleccionado masculino de vóley en las últimas, con el acceso de ambos a las semifinales, ahora el palista oriundo de Olavarría, Agustín Vernice, compitió en la final A de la modalidad K1 1000 metros de velocidad y consiguió un diploma olímpico tras finalizar octavo en la carrera de canotaje.
El palista bonaerense registró un tiempo de 3 minutos, 28 segundos 503 centésimas y se ubicó octavo a 7s.860/1000 por detrás del húngaro Balint Kopasz, quien dominó de a principio a fin la carrera y concretó una marca de 3m. 20s. 643/1000 llevándose así la medalla de oro y un nuevo récord olímpico. Adam Varga, quien se quedó con la presea de plata a 1.788 y el portugués, Fernando Pimenta, quien se llevó el bronce a 1.835.
Luego de la prueba, Vernice habló con la TV Pública en zona mixta y dijo lo siguiente: “Hice una estrategia que funcionó mal. Las condiciones de la pista hicieron que haya un récord mundial. Intenté hacer una salida más rápida y creo que podría haber conseguido un resultado mejor. La ambición de ir por más y buscar el sueño de una medalla me dejó esto. Tenía que haber corrido más tranquilo como lo hice en otras carreras. Lo debo tomar como un aprendizaje para mantener una motivación en un nuevo camino hacia París”.
“Al salir desde el carril 8, no tenía un parámetro con los demás competidores. El viento fue determinante, porque en el día de ayer fue 15 segundos más lenta. El único consuelo es saber que el deporte nunca te impide luchar por los sueños de uno”, finalizó.
Sin lugar a dudas, el kayakista de Olavarría sigue escribió un nuevo capítulo dentro del deporte argentino. En los Juegos Panamericanos de Lima 2019 se alzó con dos medallas de oro en las modalidades K1 1000 y K2 1000, junto a Manuel Lascano. También consiguió el título en el Mundial Sub 23 de Pitesti (Rumania) en 2017. Además obtuvo un séptimo puesto en República Checa (2017) y un noveno en Hungría (2019), en sendos certámenes Senior.
