La comitiva está encabezada por el viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, el vicepresidente del Banco Central, Lisandro Cleri, y el jefe de gabinete de asesores, Leonardo Madcur.
FMI: el inminente anuncio llegaría esta semana
Si las conversaciones llegan a buen puerto, existe la posibilidad de que el ministro y candidato a presidente, Massa, viaje a EEUU para firmar el acuerdo y que el mismo viernes se firme el denominado «staff level agreement» (SLA), que luego deberá ser aprobado por el Directorio.
Si esto ocurre, Massa lograría el acuerdo técnico antes de que el Directorio del FMI entre en receso por las vacaciones de verano, que suelen extenderse a lo largo del mes de agosto. El pacto proporcionaría mayor estabilidad a los mercados en medio de la campaña electoral en curso.
Asimismo, quedaría por resolver si el acuerdo técnico será tratado por el Directorio antes del receso de verano, ya que el plazo formal desde la confirmación del entendimiento hasta su tratamiento por parte de la máxima autoridad del organismo suele demorar alrededor de dos semanas.
El Ministerio de Economía había solicitado pagar los vencimientos del presente mes por un monto de u$s2.700 millones a fines de julio, en espera de un acuerdo con el organismo.
Recientemente, el titular de esa cartera destacó que Argentina está «muy cerca» de llegar a un acuerdo con el FMI, subrayando que dicho entendimiento se logrará «defendiendo una idea de país de desarrollo con inclusión, sin renunciar a la capacidad soberana y sin rendirse ante la austeridad fiscal».
Massa enfatizó que las negociaciones con el FMI en este momento requieren una visión propositiva, una determinación para defender los intereses del país y una convicción sobre cómo establecer prioridades.
Desde el FMI, la vocera Julie Kozack señaló la semana pasada que el enfoque de estas discusiones se centra en alternativas para fortalecer el programa de las autoridades argentinas.
Reconociendo el impacto de la sequía en la economía, esto incluye la revisión de políticas para garantizar la estabilidad, fortalecer la acumulación de reservas, mejorar la sostenibilidad fiscal y proteger a los más vulnerables, según Kozack.
