Negocian acoplarse al grupo de cordobeses que las impulsan para evitar que caiga la ley y vuelva a Diputados, lo que aseguraría su legalización.
A menos de dos semanas del tratamiento de Ley que promueve la interrupción segura, legal y gratuita del embarazo vuelve a poner en vilo a la sociedad y la política. En los últimos días avanzó la propuesta de legisladores que están de acuerdo con la base del texto, pero proponen modificaciones que consideran cruciales. En este punto, los senadores “a favor” los respaldarían para que la iniciativa no caiga y vuelva a Diputados.
Sí el proyecto fuese rechazado en el Senado, fracasaría la legalización de la práctica. De este modo el bloque que lidera Miguel Ángel Pichetto mantuvo reuniones con su par peronista de Córdoba, Carlos Caseiro, quien junto a correligionarios Ernesto Martínez y Laura Rodríguez Machado (Cambiemos)-, impulsan una serie de modificaciones.
Entre ellas, están disminuir de 14 a 12 semanas el período a partir del cual se legalizaría la interrupción voluntaria del embarazo; la objeción de conciencia institucional; y que se elimine la penalización a los médicos que se nieguen a practicar un aborto.
Entre los senadores que iban a votar el proyecto tal como vino de Diputados y los que proponen cambios juntarían 34 votos a favor, superando en uno a los que rechazan de plano la iniciativa.
De volver a la Cámara Baja, se asegura la despenalización del aborto ya que, como informa el diario Clarín, la reforma constitucional de 1994 “la Cámara de origen no puede rechazar una iniciativa que ya aprobó”.
