En las instalaciones del CINQAC –el sector de piletas del club Quilmes- funciona una de las escuelas de buceo más prestigiosas y de mayor trayectoria de la Argentina. La Noticia Web conversó con su principal responsable.
Rubén Vázquez es el creador de una escuela de buceo con 30 años de trayectoria, que actualmente funciona en el Quilmes Atlético Club, mientras él alterna su cargo como director de la Federación Argentina de Actividades Subacuáticas (FAAS).
El grupo nació como idea de jóvenes amantes de la actividad, en tiempos en que el buceo era más que una aventura. “No había ninguna ley en la República Argentina” que la regulara propiamente, recuerda Vázquez. El 6 de enero de 1978 hicieron su primer viaje a Península de Valdés, y al volver el grupo ya estaba formado, si bien casi en el amateurismo.
ABIES (Asociación de Buceo, Investigación y Estudios Subacuáticos) comenzó su actividad ininterrumpida en el club Tucumán de Quilmes, donde Vázquez y su gente graduaron a decenas de jóvenes de varias generaciones, algunos adolescentes, para quienes el mar era una posibilidad lejana. En ABIES obtuvieron su acreditación como buzos, y se encontraron con tanques de aire, reguladores, botes, teoría y la esperada salida al mar. Todo a pulmón: la escuela se encargaba de la limpieza y pintura de la pileta y llenaba el micro anual hacia el sur argentino, para llevar lo aprendido a la práctica, es decir, a sitios con barcos hundidos, delfines, ballenas, lobos, etc.
PRIMEROS CAMBIOS
Luego la escuela se acopló a la Prefectura Naval, que regiría el buceo deportivo con categorías y niveles. Y después a la federación nacional: “Era una cuestión sana para nosotros, no era una elite”, dice Vázquez. En el mundillo del buceo argentino, ABIES es una escuela reconocida por su trayectoria y profesionalismo. También funcionó en el club Ducilo, con grandes satisfacciones: “Se dio un cambio de mentalidad en cuanto a nuestras embarcaciones”, agrega el actual presidente de FAAS. Se incorporaron lanchas, semirrígidos, etc. Y comenzaron viajes tipo “caravana de vehículos” hacia el mar. “Antes había un curso al año –con la parte teórica en el invierno- y una salida de egresados en el verano”, recuerda Laura Vázquez, hija de Rubén y profesora de buceo.
NUEVOS TIEMPOS
En el Ducilo se incorporó Verónica Cerrillo, con ideas innovadoras. El buceo se volvió una actividad esporádica para mucha gente, con salidas en julio, o en abril, y muchos buzos no son permanentes. Los grandes viajes dejaron lugar a otras escapadas, ya que la actual gran demanda por conocer la actividad genera salidas de fin de semana y cursos acelerados, de acuerdo a los cambios de la explotación turística. Luego ABIES recayó en el Sporting Club de Wilde, con pileta climatizada y cursos de buceo todo el año. “Un gran cambio que hasta el día de hoy disfrutamos”, dice Vázquez.
Finalmente se instalaron en el club Quilmes, desplegando una importante actividad, en las instalaciones del CINQAC, con pileta azulejada y gran capacidad de recepción. Los cursos los brindan Laura Vazquez y Verónica Cerrillo, y se realizan viajes cortos (hay lugares de buceo en la provincia de Buenos Aires o en el Litoral, por ejemplo), siempre con la intención de que la gente se quede a practicar. “La gente ha cambiado mucho, pero soñamos con volver a hacer viajes al mar”, dice Laura. Un curso certificado dura tres meses, con doce clases intensivas, lo que puede evitar malas experiencias de salidas –en Brasil o en el Caribe-, sin saber cosas básicas, como compensar el aire o manejar un chaleco. Un bautismo sin una buena preparación, puede hacer abandonar la actividad, por causas como un mar bravo o los temores propios.
Laura Vázquez dice que gracias a esta concepción, muchos descubrieron que “no era solamente ponerse un equipo y bajar con un instructor de la mano, lo que tal vez es factible cuando se dan los factores como la visibilidad, un mar que no esté picado y que la gente no se maree o no se asuste. No está mal probar, pero peleamos más por lo otro, por la seguridad”, sostiene, al reafirmar la intención de formar buzos de manera integral.
Destacan la excelente relación mantenida con la gente de las piletas, para poder desarrollar esta apasionante actividad donde vuelcan su experiencia de tres décadas, que hacen al conocimiento realista del deporte y de las especificidades del buceo argentino.
Finalmente Rubén Vázquez fue elegido presidente de la federación argentina (FAAS), ocupando un cargo también su hija Laura –Profesora Nacional de Buceo- y Verónica Cerrillo. La FAAS tiene importancia a nivel nacional e internacional, al estar asociada a la Confederación Sudamericana (CONSUASA) y pertenecer con voz y voto a la Confederación Mundial de Actividades Subacuáticas (CMAS), fundada por Jacques Cousteau, con sede en Italia. Desde Roma llegan los brevets que la FAAS otorga a los buzos argentinos.
Los cursos de ABIES se brindan los días sábados de 13 a 15 horas en el área de piletas del Quilmes Atlético Club (CINQAC).

