Abad, Salvador y Posse encabezaron un encuentro con correligionarios del distrito a días del cierre de listas para la interna del 7 de junio. Autocrítica, definiciones electorales y un mensaje claro: el partido tiene que moverse.
Ayer por la tarde, mientras la humedad no brindó tregua y la lluvia no se hizo presente, el senador nacional Maxi Abad, el ex vicegobernador Daniel Salvador y el ex intendente de San Isidro Gustavo Posse se encontraron en Vicente López para compartir una jornada de militancia con dirigentes y correligionarios del distrito. La actividad incluyó una recorrida por un club de ajedrez de Martelli —donde los tres se interiorizaron sobre las actividades locales que allí se desarrollan— y culminó en un encuentro político que tuvo más tono de diagnóstico y autocrítica que de celebración.

De fondo, vale aclarar que el tema en cuestión es que la Unión Cívica Radical de la provincia de Buenos Aires tendrá finalmente su jornada electoral el próximo domingo 7 de junio. Además de la disputa por la conducción provincial, un aspecto clave es que la interna radical también se replicará en cada uno de los distritos bonaerenses. Según establece la carta orgánica del partido, ese mismo día deberán elegirse las autoridades de los 135 comités locales, incluyendo a los presidentes de distrito.
El cierre para la presentación de listas será el 8 de mayo por la noche, fecha que marcará el inicio formal de la competencia interna. Hubo acercamientos, en el que no se llegó a un acuerdo aún, entre los representantes del sector en el que confluyen las líneas de Maximiliano Abad, Gustavo Posse y Daniel Salvador; el que lidera Miguel Fernández, y Evolución, con Pablo Domenichini a la cabeza.
Continuando con el encuentro de ayer en Martelli, la coordinación del encuentro estuvo a cargo de Analía Continente, concejal con mandato cumplido del distrito, y de la partida fueron también el dirigente local Luis González, el administrador de AGIP German Krivocapich, y los referentes provinciales Sebastián Salvador y Walter Carusso, entre numerosos dirigentes de la sección.
Los tres oradores principales del encuentro coincidieron en un punto: el radicalismo bonaerense atraviesa un momento de debilidad, el cual obliga a pensar nuevas maneras en las cuales el radicalismo pueda tener un papel preponderante en el escenario político venidero.

Daniel Salvador señaló que la UCR «parece un partido ausente» y que la conducción provincial funciona hoy más en clave administrativa que política. Hizo foco en la pérdida de legisladores y concejales como síntoma de un problema que requiere respuesta orgánica del partido, y llamó a recordar que la identidad del radicalismo está atada históricamente a la defensa de la democracia.
Gustavo Posse planteó que el partido necesita construir su propia masa crítica —con candidatos a intendentes en la mayor cantidad de distritos posible— antes de sentarse a negociar frentes. «No podemos no hacer nada para ver si nos dan bola», graficó, en una frase que resume la tensión entre quienes apuestan a la identidad propia del radicalismo y quienes priorizan el armado de una coalición amplia. También recordó a Alfonsín como modelo de político que supo ser parte de acuerdos sin diluirse en ellos, y se pronunció por la lista única de cara a la interna radical del 7 de junio, buscando que el partido evite internas en los distritos.

Maxi Abad corrió el eje hacia la necesidad de un partido moderno, federal y representativo, que ocupe espacios de poder y tome posición sobre los temas de la agenda pública. Dejó perlitas: señaló que la reforma electoral es amplia, que merece un estudio segmentado, pero que está en contra de eliminar las PASO. Sonrió cuando un militante radical lo imaginó como potencial candidato a intendente de Mar del Plata en 2027, y destacó que las revelaciones recientes sobre Adorni erosionan al gobierno, lo que genera desconfianza sobre la economía y afecta al conjunto de los habitantes. Además, dio un mensaje político de lo que pretende al señalar que «Hay que construir una alternativa en la provincia, donde todos los indicadores sociales y económicos dan peores que antes».

Consultado Maxi Abad por La Noticia Web, respecto de cómo la UCR puede atraer a los votantes desencantados por La Libertad Avanza, y si eso incluirá participar en una coalición, el senador nacional afirmó a este medio que «el radicalismo tiene que recrear organización política, debe tener liderazgos convocantes y un programa renovado. El primer paso es ordenar el partido, que es lo que va a ocurrir el 7 de junio, donde habrá una nueva conducción que tendrá legitimidad, que es lo que esta conducción no tenía. La pérdida de legitimidad de esta conducción hacía que no pueda convocar al conjunto del partido y ponerlo en movimiento. Hay que poner en marcha al partido, construir un programa y una convocatoria a fuerzas que piensen como nosotros que una provincia distinta es posible».
Adelante radicales, que la marcha dice ‘adelante’ pero la interna bonaerense siempre prefiere dar una vueltita más por el mismo lugar.

