El presidente de la Nación quedó muy debilitado desde que se bajó de la candidatura presidencial y no logra que los mayores dirigentes se acerquen a él. Funcionarios que responden a Alberto piden por una reunión con la ex presidenta pero desde el Kirchnerismo se niegan rotundamente.
En estos días el presidente Alberto Fernández y varios de sus funcionarios se mostraron permeables a la idea de generar un encuentro con Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo desde el kirchnerismo salieron a quitarle entidad a esa posibilidad.
El pasado lunes, en el marco de su visita a La Rioja para saludar al gobernador Ricardo Quintela tras el triunfo en las elecciones provinciales que le permitió a este ir por un nuevo mandato, Fernández salió a respaldar a Cristina. Sostuvo que el hecho de que en oficinas de Patricia Bullrich se borraran «los teléfonos de una empleada para que no queden registros después del atentado de una vicepresidenta», en términos institucionales «es de una gravedad significativa». El gesto del jefe de Estado a la titular del Senado se produce en medio de los pedidos de los ministros Gabriel Katopodis (Obra Pública) y Victoria Tolosa Paz (Desarrollo Social), para que ambos se junten. «Es muy importante que Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa se junten. Es imprescindible que los tres estén juntos», dijo días atrás Katopodis, quién agregó que ante la complejidad económica por la que atraviesa el país, «el Frente de Todos tiene que tener gestos muy claros y firmes«. En tanto que por su parte, Tolosa Paz consideró que el Presidente y la Vicepresidenta «se tienen que sentar como lo hicieron en mayo de 2019″, al tiempo que subrayó que «es imposible pensar que vamos a poder escribir las reglas de juego si no hay un encuentro entre ellos dos que determine cómo y de qué manera salimos a la cancha«.
No obstante, desde el entorno de Cristina aseguran que eso «no sucederá» y fueron lapidarios con sus declaraciones. Entre otras razones, aseguran que el mandatario «tiene un nivel de desprestigio muy grande«, y en caso «de querer ganar una elección, hay que ubicarse lo más lejos posible de él en la foto». Tras la decisión de bajar su aspiración de ir por un segundo mandato y desgastado por la crisis económica, la alta inflación, los bajos salarios y las corridas cambiarias de las últimas semanas, Fernández quedó políticamente aislado hacia el interior del Frente de Todos. La prueba está en que a la fecha, ninguno de los candidatos alineados en el oficialismo que disputaron elecciones en sus respectivas provincias, eligieron mostrarse en la previa junto al Presidente.
Incluso el Gobernador de la provincia de Buenos Aires no ve una reunión posible. El día lunes, Axel Kicillof dijo no saber si un encuentro entre Alberto y Cristina «es la reunión que hace falta» y agregó que «el presidente públicamente decidió no ser candidato», lo que permitió «ordenar» al Frente de Todos. Ahora, todas las miradas de los integrantes de la coalición oficialista están puestas en el Congreso del Partido Justicialista nacional que sesionará el próximo 16 de mayo en Ferro, donde se comenzaran a trazar los lineamientos de cara a las elecciones. Pero el principal foco de atención está puesto en la decisión que adoptará Cristina en torno a si se postulará para presidenta o terminará delegando esa responsabilidad en algún otro dirigente que la represente en una eventual Primaria Abierta.
