El 13 de junio de 1982, Diego Armando Maradona debutó en un Mundial frente a Bélgica. La historia en España que terminó con una expulsión ante Brasil.
El 13 de junio de 1982 era un domingo especial para los argentinos. Los domingos son sagrados. El fútbol, el asado, y la familia. ¿Qué más? Sin embargo, dos contrastes entrecruzaban emociones en los fanáticos de nuestro país. Mientras la Selección Argentina debutaba en la Copa del Mundo en España, como campeón defensor y con en el estreno mundialista de Diego Armando Maradona, la Guerra de Malvinas estaba intacta, presente en la cabeza de todos.
Más allá del contexto, para Maradona era una revancha que no tenía desperdicio. Luego de haber quedado afuera de la lista en el Mundial ’78, tenía la oportunidad de mostrarse con la camiseta albiceleste en la máxima cita. Los dirigidos por César Luis Menotti aterrizaron en la península ibérica el 28 de mayo. Una semana después, se confirmó que Diego era nuevo jugador de Barcelona tras haber sido campeón del Metropolitano con Boca.
Aquella Selección estaba compuesta por grandes jugadores. Ramón Díaz, Daniel Pasarella, Daniel Bertoni, Ubaldo Fillol, Mario Alberto Kempes, Américo Gallego, entre otros, eran solo algunos nombres. El objetivo era claro: defender la Copa del Mundo obtenida en nuestro país cuatro años antes. Pero, a pesar del intento por competir, el equipo no pudo encontrar el rumbo y quedó eliminado en segunda ronda con un final escandaloso para «Pelusa».

Por supuesto, el nombre de Maradona era el más sobresaliente. Todos en España observaban a la futura estrella de Barcelona. El primer partido, a las 15 h en nuestro país, se jugó nada más y nada menos que en el Camp Nou. Vaya casualidad. Sin embargo, no fue una buena presentación del equipo: perdió por 1-0 con Bélgica, con gol de Erwin Vandenbergh a los 17 minutos del segundo tiempo.
En el segundo partido, Diego se reivindicó con creces. En la victoria 4-1 sobre Hungría, convirtió un doblete para concretar su debut en la red mundialista, esa que lo iba a ver como el responsable del gol más espectacular que se haya visto en la historia. No hace falta decir cuál es.
En la última jornada del Grupo C, la Selección Nacional se impuso ante un humilde El Salvador por 2-0 con goles de Passarella, de penal, y de Bertoni. De esa manera, avanzó a la siguiente instancia pero en la segunda colocación. Ese resultado provocó que Argentina deba compartir la próxima instancia ante Italia (futuro campeón) y Brasil.
Pero con la Azzurra, que iba a ser la futura campeona en España frente a la siempre dura Alemania, no fue un buen partido. Maradona, que sufrió la marca personal de Claudio Gentile, no fue gravitante en todo el partido, que terminó en derrota para los de Menotti por 2-1 (gol de Pasarella).

Sin embargo, lo peor llegó el 2 de julio frente a la selección brasileña. El equipo no encontró respuestas, perdió por 3-1 (descontó Ramón Díaz) y Maradona terminó expulsado por una patada criminal a Batista. La figura argentina, que en ese momento tenía 22 años, no pudo demostrar su desequilibrio individual en su primer Mundial mayor.
Años más tarde, el propio Diego recordó con una humorada aquella bochornosa despedida de España 82. «Me equivoqué… Yo le quería pegar a Falcao», reconoció Maradona en referencia a Paulo Roberto Falcao, una de las figuras de la selección de Brasil en aquellos años. “Cuando vi a Falcao parado me dije: ‘¡qué hiciste estúpido! ¡Le erraste al que querías pegar! Una cosa terrible”, admitió el Diez.
