Las muertes por sida en América Latina descienden debido al acceso al tratamiento antirretroviral, pero aumenta la transmisión por la falta de prevención ”. “Por cada persona en tratamiento hay dos nuevas infecciones. Así nunca acabaremos con la enfermedad.
Hay que evitar las muertes, pero la prevención se ha relajado ”. Ambas son declaraciones del Director para América Latina de ONUSIDA, César Núñez.
Dos tercios de la inversión en la región va a tratamiento, un tercio a prevención.
China, Australia, India, Tailandia notificaron aumento de casos en 2012. Aun con más acceso a los medicamentos, el 2012 notificó 34.2 millones de personas con VIH en el mundo, contra 33,5 millones en 2010, según reportó la agencia Prensa Latina en diciembre. Lo más notorio es el aumento de infecciones en personas mayores de 50 años, homosexuales y jóvenes de hasta 30 años.
El número de homosexuales con sida crece en Gran Bretaña desde 2007, el mayor dato en 2012, según informó la Agencia Británica de Protección de la Salud.
En Argentina, el sida en mayores de 50 años representaba el 7% del total hace una década, hoy es el 20%. “La epidemia va creciendo en edad. Hay mayores de 50 años recién infectados”, admitió ante la agencia EFE el doctor Carlos Falistocco, responsable de la Dirección de Sida del Ministerio de Salud.
Autoridades sanitarias de Rusia revelan que en la población joven los índices han aumentado dramáticamente. Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades, en Estados Unidos, anotan que una de cada cuatro nuevas infecciones de VIH ocurrió entre la población joven.
Urge un liderazgo político mundial capaz de reorientar los recursos hacia la prevención que detenga este rebrote inquietante de infecciones y posibilite una gran movilización social mundial. La ONU y los países del G8 deben coordinar tareas para evitar una catástrofe sanitaria que dé por tierra con los impresionantes avances científicos y médicos del último lustro.
