Axel Kicillof llevó su agenda política y económica a España y dejó definiciones de alto voltaje. En Madrid, el mandatario bonaerense encabezó la presentación de su libro “De Smith a Keynes. Siete lecciones de historia del pensamiento económico” en la institución cultural El Ateneo, donde expuso una mirada crítica sobre las corrientes libertarias y reivindicó el rol del Estado.
Durante la actividad, compartió el panel con el politólogo Pablo Simón y planteó que no existe una única interpretación en la teoría económica. “La historia del pensamiento económico no es una escalera hacia una verdad única: al contrario, hay miradas y escuelas distintas justamente porque existe una disputa acerca del sentido de la realidad y de cómo transformarla”, afirmó.
El gobernador también apuntó contra las lecturas actuales del liberalismo. “Los supuestos libertarios de hoy están a kilómetros de distancia de lo que decían los liberales clásicos como Adam Smith, que pedía la intervención del Estado para impedir la conformación de monopolios y promover la educación», sostuvo.
En ese marco, lanzó una de las definiciones más contundentes de su intervención. “La idea de que el mercado y el capitalismo pueden funcionar sin Estado es una enorme estafa”, expresó. Luego reforzó su crítica con foco en la situación argentina: “en Argentina lo vemos claramente: el Estado está presente, pero para garantizarle rentabilidad al negocio financiero y privilegiar a los grupos concentrados”.
Kicillof profundizó esa línea y cuestionó el retiro del sector público en áreas sensibles. “Lo hacen al mismo tiempo que retiran al sector público de sus funciones básicas como la educación, la salud y la seguridad, atacando el bienestar de la gente y el desarrollo nacional”, afirmó.
Sobre el escenario global, el mandatario planteó la necesidad de respuestas coordinadas entre países. “Los problemas que tenemos hoy, como el control de los flujos de capitales financieros especulativos, exceden las fronteras y los instrumentos de un solo país. Las respuestas ya no pueden ser estrictamente nacionales, deben ser regionales”, indicó.
En el cierre, dejó una definición política de fondo. “En este mundo que se reconfigura, debemos ser capaces de construir una nueva etapa, con sus teorías y sus herramientas, pero sin cambiar las prioridades: la justicia social, la soberanía económica y, en definitiva, la felicidad para el pueblo”, concluyó.
La agenda del gobernador en España incluyó también reuniones institucionales y con el sector privado. Mantuvo un encuentro con la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz y participó de una ronda con empresarios de distintos rubros, con el objetivo de atraer inversiones hacia la provincia de Buenos Aires.
La gira continuó en Barcelona, donde Kicillof previó una reunión con el alcalde Jaume Collboni y otras actividades vinculadas a la Movilización Progresista Global.