La situación financiera que aqueja a la obra social de Camioneros pone al descubierto parte de las disputas familiares que hacen a la vida del gremio.
En los últimos días, estalló el reclamo salarial en las obras sociales de Camioneros, la del sindicato de Buenos Aires (OSCHOCA) y la de la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros. En las sedes ubicadas en San Justo, Avellaneda y Villa Martelli, aparecieron carteles contra Liliana Zulet, responsable del manejo de las obras sociales del gremio y esposa de Hugo Moyano, por falta de pagos.
«Zulet paganos el sueldo» y «Zulet no paga», fueron alguno de los carteles que aparecieron en la puerta de los sanatorios que administra la esposa de Moyano. A pesar de parecer parte de una crisis financiera, los mencionados reclamos alimentan parte de la interna que mantienen el líder sindical de 81 años y su hijo Pablo Moyano.
La renovación sindical que atravesó la CGT el último 5 de noviembre dejó expuestas algunas de las internas que marcan el termómetro de Camioneros, uno de los gremios con mayor peso en la central obrera. En este contexto, Hugo Moyano, promovió a su hijo homónimo con el fin de correr de la escena a Pablo, quien se alejó de la CGT a mediados del años pasado por las diferencias con su padre.
La crisis en la obra social, agravada por las deudas a prestadores y empleados, alimenta la figura de Pablo Moyano, quien en las últimas semanas reapareció con un sugestivo video en nombre de la secretaría adjunta, junto con representantes de la rama de Aguas Gaseosas en reclamo por algunos puestos perdidos.
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En este contexto, no parece casual que en estos últimos días aparecieron pintadas con la leyenda “Pablo Moyano volvé, los trabajadores te necesitan” en paredes del oeste del conurbano bonaerense.
