El líder sindical removió al tesorero Paulo Villegas y al secretario administrativo Claudio Balazic, en medio de tensiones internas y negociaciones por la conducción de la central obrera.
El secretario general del sindicato de Camioneros, Hugo Moyano, desplazó del Consejo Directivo a dos dirigentes de peso: el tesorero Paulo Villegas, perteneciente a la rama Correo (empleado de Andreani), y el secretario administrativo Claudio Balazic, exreferente del futsal de Independiente durante la etapa en que el clan Moyano conducía el club. Ambos tenían mandato vigente hasta 2027.
La decisión, que no fue explicada oficialmente por el gremio, generó especulaciones en el mundo sindical. Camioneros, caracterizado por su estructura verticalista y hermética, atraviesa lo que fuentes gremiales describen como una “crisis interna”. Aunque algunos medios apuntaron a un posible conflicto con Liliana Zulet, esposa de Moyano y figura clave en el armado empresarial del sindicato, otras fuentes descartan esa hipótesis: “Estaban del mismo lado que ella, por algo ocupaban cargos tan sensibles”, deslizó un allegado. “Deben haber tenido algún manejo que no le gustó a Hugo”.
La figura de Villegas, descrita por conocidos como “más rockero que camionero”, con tatuajes visibles incluso en los dedos, había ganado notoriedad por su estilo poco convencional dentro del gremio.
En paralelo, Moyano intensifica su presión para que el dirigente camionero Octavio Argüello continúe como uno de los co-secretarios generales de la CGT, en el marco del congreso de renovación de autoridades previsto para el 5 de noviembre, pocos días después de las elecciones legislativas.
Aunque hay consenso en mantener el esquema de triunvirato, algunos referentes de la mesa chica objetan que Moyano ya obtuvo representación política con la candidatura de su hijo, el abogado Huguito Moyano, en la lista de Fuerza Patria, negociada directamente con el gobernador Axel Kicillof.
“Hugo es un pacman. Siempre quiere ir comiendo más”, graficó un dirigente cegetista. Según trascendidos, Moyano habría desistido de impulsar a su hijo menor, Jerónimo Moyano, para la Secretaría de Juventud de la CGT, donde seguiría Sebastián Maturano, hijo del jefe ferroviario Omar Maturano.
El principal opositor al esquema de conducción compartida es Luis Barrionuevo, jefe de los Gastronómicos, quien articula con gremios de peso y congresales para imponer un modelo de liderazgo único. “La interna cegetista se resolverá cerca de la fecha del congreso”, anticipó Barrionuevo en diálogo con Clarín.
