la trama empresarial de Martín Menem y su entorno quedó expuesta tras el escándalo de los audios de Diego Spagnuolo. Los vínculos abarcan contratos con hospitales, la obra social OSPRERA, la Cámara de Diputados y hasta la seguridad en organismos del Estado.
El impacto político por los audios que derivaron en la salida de Diego Spagnuolo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) arrastró también al corazón del círculo de los Menem. En esas grabaciones, atribuidas al ex funcionario, se menciona un mecanismo de coimas en el organismo. Spagnuolo señaló: “Lule, lo que está haciendo, está choreando de una manera…, a mí me están desfalcando la agencia”.
El entramado revelado por El Disenso mostró cómo la Droguería Suizo Argentina, mencionada en las escuchas, era la misma plataforma que comercializaba los suplementos deportivos de la empresa GEN Tech Argentina SA, de Martín Menem. El presidente de la Cámara de Diputados también controla TR Nutrition, junto a Sergio Aguirre, su socio y consultor que, luego de visitar en Casa Rosada al primo “Lule” Menem, consiguió contratos multimillonarios en la obra social OSPRERA. Según documentación difundida, la firma de Aguirre recibió más de $47 millones por “consultoría” en 2024.
La red de negocios no terminó ahí. El Disenso detalló que la ANDIS firmó un contrato por $1.453 millones con la empresa Global Protection Service, controlada por el empresario Nicolás Hazaff, cercano a los Menem. La firma de Spagnuolo avaló ese servicio de seguridad, que incluyó vigilancia, control de ingresos y monitoreo de cámaras en sedes de la agencia.
En paralelo, los vínculos familiares de Martín Menem con Tech Security SRL generaron otra polémica. El legislador riojano aseguró que había vendido sus acciones en diciembre de 2023, pero su Declaración Jurada de 2024 todavía lo mostró como accionista inicial. Pocos días después de la cesión de su parte a su hermano Eduardo Adrián Menem, el Hospital Dr. René Favaloro adjudicó a Tech Security un contrato por $1.312 millones. Ese mismo servicio, en 2022, había costado $71 millones.
El crecimiento exponencial de los contratos coincidió con la llegada de Menem a la presidencia de la Cámara de Diputados. De acuerdo con la normativa interna del hospital, empresas vinculadas a funcionarios no podían ser proveedoras. Sin embargo, Tech Security mantuvo su rol y multiplicó sus ingresos.
Otro de los focos de crítica recayó en el catering de Diputados. Pese al discurso oficial de austeridad, El Disenso reveló que, entre enero y agosto de 2024, la gestión de Menem ordenó seis contrataciones por un total de $448 millones en servicios gastronómicos exclusivos para los legisladores. El gasto incluyó desayunos, almuerzos, meriendas, cenas y viandas, con menús que iban desde medialunas de manteca hasta tablas de fiambres y platos calientes.
La contradicción resultó evidente: mientras Milei proclamaba el fin de los privilegios de la política, el Congreso bajo la conducción de Menem destinó casi 500 millones de pesos en menos de un año a cubrir la comida de los diputados.
La investigación de El Disenso mostró que los negocios de Martín Menem y su entorno abarcaron rubros diversos: desde suplementos deportivos y consultoras, hasta empresas de seguridad y catering en el Congreso. El escándalo de los audios de Spagnuolo dejó al descubierto un esquema en el que los tentáculos del poder riojano se extendieron en múltiples direcciones, siempre con el Estado como principal cliente.
