El vocero presidencial lo definió como su “heredero natural”. Periodista de trayectoria, fanático de River y habitué de Twitter, Lanari conoce a Milei desde hace años y ya actúa como su intérprete en redes.
Con Manuel Adorni elegido como primer candidato a legislador porteño, la pregunta sobre quién quedará al frente de la vocería presidencial comenzó a sobrevolar la Casa Rosada. Si bien su renuncia formal se concretará recién a fin de año, cuando deba asumir su banca, el nombre de Javier Lanari ya suena con fuerza. No por rumores de pasillo, sino por el propio Adorni, que lo señaló públicamente como su “heredero natural”.
Lanari es actualmente el subsecretario de Prensa de la Nación y mano derecha del vocero. Periodista político de larga trayectoria, llegó al cargo en diciembre de 2023, recomendado por Adorni. Se conocían desde hacía tiempo por el trabajo en medios, y en los últimos años compartieron un programa radial en Rivadavia. “Éramos los que más entrevistábamos a Milei”, admiten desde su entorno.
De los estudios de radio a los pasillos de Balcarce 50
Antes de convertirse en funcionario, Lanari se dedicaba de lleno al periodismo. Condujo programas en Radio Belgrano y fue columnista en ciclos de Chiche Gelblung y Viviana Canosa. Fue ahí, en la trinchera mediática, donde conoció a Javier Milei, mucho antes de que este se convirtiera en Presidente. El vínculo creció con los años y se fortaleció con una afinidad política evidente.
Su incorporación al Gobierno no fue solo una decisión técnica, sino simbólica: representa el estilo comunicacional que Milei prefiere. En las conferencias diarias, Lanari es quien organiza la entrada del vocero, reparte miradas cómplices a los periodistas, y, sobre todo, es quien sostiene el celular con los mensajes clave que Adorni luego desarrollará.
Twitter, pandemia y estrategia libertaria
Si algo define a Lanari es su hiperactividad en redes sociales. Con más de 120 mil seguidores en X (ex Twitter), se convirtió en una de las voces más vehementes del anti-kirchnerismo durante la pandemia. “Creo que este Gobierno es producto de esa época”, sostiene él mismo.
No se despega de su estilo, ni siquiera desde que es funcionario. Asegura que Milei jamás le pidió moderación y que, de hecho, lo alienta a seguir igual. La “validación” llega cuando el Presidente lo retuitea, algo que sucede con frecuencia. En la práctica, Lanari no necesita chequear sus publicaciones con nadie: entiende el pensamiento del Presidente y dispara en consecuencia.
Un perfil sin estridencias, pero alineado
Quienes lo conocen lo describen como serio, metódico y mucho más seco que Adorni frente a las cámaras. “Adorni explica, es más docente; Lanari va al dato concreto”, resumen en la Rosada. Casado, padre de una hija y vecino de Núñez, el posible sucesor del vocero presidencial no busca protagonismo, pero no le escapa a la responsabilidad si se la ofrecen.
La semana pasada, incluso antes de que Adorni lo mencionara públicamente, Lanari representó al Gobierno en el AmCham Summit, uno de los principales foros empresariales del país. Milei lo saludó desde el escenario. Un gesto que, para muchos, no fue casual.
Por ahora, la decisión está en manos de Karina Milei y del propio Presidente. Pero si el futuro vocero se elige por afinidad, lealtad y línea directa, Lanari ya juega con ventaja.
