Será el 25 de junio. Como moneda de cambio, en la misma se aprobaría la interpelación a Adorni para el 2 de julio. Sin embargo, el Jefe de Gabinete ganó una semana para prepararse y Karina ganó una semana para rosquear.
El jefe de Gabinete Manuel Adorni, logró conseguir un poco de tiempo en su crónica de una muerte anunciada. La jefa de la bancada oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, consiguió postergar hasta la semana próxima la sesión de la Cámara alta en la que se iba a discutir un pedido de interpelación y moción de censura impulsado por el kirchnerismo
Como moneda de cambio, Bullrich debió aceptar que en la siguiente sesión, convocada para el próximo jueves 25, la Cámara alta aprobará un pedido de interpelación para el próximo 2 de julio.
En otras palabras, el jefe de Gabinete ya no concurrirá al Senado a brindar su informe sobre la marcha del Gobierno, tal como había informado el propio funcionario en la noche del martes, sino que deberá someterse a la preguntas de los senadores sobre el notable crecimiento de su patrimonio registrado en el último año.
El acuerdo se logró luego de tensas y nerviosas negociaciones bilaterales sostenidas por Bullrich y los líderes de la oposición dialoguista a lo largo de las ultimas 24 horas y que terminaron de cristalizar en un nuevo encuentro en el salón de reuniones del bloque radical ubicado en el segundo piso del palacio legislativo.
En esa reunión participaron el presidente de bloque anfitrión, Eduardo Vischi (UCR-Corrientes), y sus pares de Pro, Martín Goerling (Misiones); de Provincias Unidas, el peronista Carlos Espínola (Corrientes), y de Convicción Federal, Carolina Moisés (PJ-Jujuy).
Con información de La Nación.
