La multitudinaria movilización por defensa la financiamiento a la Ley de Financiamiento Universitario tiene cimbronazos políticos de gran escala dentro del Gobierno de La Liberad Avanza y en la relación con sus aliados.
La multitudinaria movilización por defensa la financiamiento a la Ley de Financiamiento Universitario tiene cimbronazos políticos de gran escala dentro del Gobierno de La Liberad Avanza y en la relación con sus aliados.
Por caso, Mauricio Macri ya dio indicios que no mandaría a sus legisladores a que acompañe la discusión sobre rechazar el veto proporcionado por el Presidente. En gran parte, la espalda del ingeniero a la Casa Rosa en esta discusión es por su enojo con Karina Milei.
La molestia del ex presidente radica por dos movimientos que hizo la secretaria general de la Presidencia: mandó a Pilar Ramírez y sus colegas en la Legislatura porteña a rechazar el Código Urbano promovido por Jorge Macri, y por otra parte, acompañó la incursión de Patricia Bullrich en La Plata para arriar diputados bonaerenses del bloque PRO al de La Libertad Avanza.
Pero la molestia con Karina no es solo desde las bases amarillas; en LLA tiene comenzó a haber un importante malestar sobre la hermana del Presidente. «Estos avanzan y arman desparramo sin mirar a los costados», se quejó un mileísta de la primera hora en referencia a la secretaria general de la Presidencia y Lule Menem.
También, todavía se mastica bronca por el patético acto que armó en Parque Lezama, que hizo enojar hasta a Fantino, un declarado amigo del presidente. Es por eso, que la Conducción política de «El Jefe» está cada vez más cuestionada dentro de las filas libertarias.
Como sea, el Gobierno corre un fuerte riesgo de sufrir un importante revés en el Congreso, ya sea por el enojo de Macri con Karina, la posible rebeldía de radicales aliados y, incluso, la posible emancipación política de legisladores libertario en un tema tan sensible como la educación pública.
Por caso, uno de esos radicales anticipó a LPO que en esta ocasión no acompañara el veto de Milei: «Soy docente universitario y es necesaria una actualización de los salarios», expresó.
En paralelo, vale recordar que el secretario de Educación, Carlos Torrendel, y el secretario de Políticas Universitarias, Alejandro «Galleguito» Álvarez, pedían que el Presidente no apelara al veto. En ese contexto, el asesor Santiago Caputo especulaba con que escalara el conflicto para que la furia de los universitarios terminara cargándose a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, su enemiga íntima.
Por su parte, los tres diputados del MID aguardan la definición del PRO para tomar postura y se rumorea que Oscar Zago estaría de viaje la semana próxima. Es decir, habría uno menos para llegar al tercio.
