El equipo dirigido por Diego Martínez sabe que tendrá que jugar en la altura de Ecuador en la próxima ronda que se jugará en julio.
Boca está en un momento crítico de la temporada: la derrota frente a Platense en Vicente López generó una reunión entre el plantel, el cuerpo técnico y el presidente, Juan Román Riquelme, en la que coincidieron «salir delante» y «revertir la situación», especialmente, cuando el Xeneize juega de visitante.
Sin embargo, otra de las cosas en la que el club está atento es quién será el rival de los 16vos. de final o playoffs de la Copa Sudamericana ante un tercero de la Copa Libertadores, luego de haber finalizado segundo en su grupo detrás de Fortaleza. Y el miércoles hubo novedades al respecto.
Gremio de Porto Alegre ganó en el Grupo C de la Libertadores (1-0 ante Huachipato en Chile) y accedió a la próxima ronda del torneo. Es decir, ya no será potencial rival de Boca; por su parte, el otro equipo de la ciudad, Inter, le ganó 2-0 a Real Tomayapo de Bolivia por la Sudamericana y también movió el avispero.
Más allá de que todavía no hay nada certero, estos resultados sí definieron que hay dos clubes que podrían ser los eventuales rivales del conjunto azul y oro: Liga de Quito o Independiente del Valle, ambos de Ecuador. Esto supone una parada difícil para Boca debido a que los dos juegan en la altura, a más de 2300 metros sobre el nivel del mar.
Por ahora, Boca será rival de Independiente, dos veces campeón del torneo y verdugo en la semifinal de la Libertadores 2016, cuando el equipo ecuatoriano recién asomaba en el ámbito internacional.
En tanto, para jugar con Liga, el Xeneize depende del resultado entre Inter y Delfín (sábado a las 21.30): si los brasileños ganan por tres goles o los ecuatorianos ganan por dos goles, ese será su rival, sino se mantendrá el Matagigantes.
