El bloque amarillo busca despegarse del Gobierno en medio de las especulaciones sobre un posible acuerdo legislativo en el 2025 con La Libertad Avanza.
El PRO es uno de los espacios políticos que atraviesa por una gran interna, pero sobre qué rol debe tomar ante el Gobierno nacional. Es que muchos de sus dirigentes pesados mostraron su apoyo al presidente, Javier Milei -el caso más resonante fue con Patricia Bullrich en el Gabinete-, pero otros muestras ciertas diferencias con La Libertad Avanza que no los termina de convencer. Por eso, muchos buscan despegarse del Gobierno para encarar una reconstrucción más pura del espacio presidido por Mauricio Macri.
«Ahora estamos concentrados en darles su primer ley, porque corresponde, porque el proyecto tiene muchas medidas que nosotros queríamos llevar adelante y porque nos comprometimos electoralmente con el cambio», aseguran en Diputados. Quieren rescatar sus discursos de defensa republicana e institucional, ahora incómodamente aplacados por la cercanía con LLA.
«Hay visiones y tratos sobre la política, sobre los periodistas que nunca compartimos», ejemplifica en diálogo con el portal de noticias Clarín. Esta semana tuvieron otro gesto de desmarque por el tema de la recomposición de jubilaciones. Aunque no se sumaron al proyecto de la oposición dialoguista, el PRO tampoco acompañó a LLA, que insiste con sostener solo el DNU de Javier Milei, que plantea la actualización de los haberes mensualmente por inflación y un extra para el empalme del 12,5 %. El espacio amarillo terminó firmando un proyecto intermedio.

Por otra parte, quieren impulsar agenda propia. No olvidan el reclamo por coparticipación pendiente de la Ciudad de Buenos Aires, gestionada por Jorge Macri. «No somos gobierno ni co gobierno», insisten en la bancada del PRO, a pesar de que fueron quienes sostuvieron la ingeniería parlamentaria -en la que los libertarios no están experimentados- para conseguir que la Ley Bases viera la luz en Diputados. Ahora, bajo la flamante presidencia partidaria de Mauricio Macri, esperan que el Senado la convierta en ley para liberarse del corset y poder desmarcarse en los temas que tienen diferencias.
En los últimos días, hubo una reunión importante con Karina Milei y legisladores libertarios en Casa Rosada, el pampeano Martín Maquieyra fue el encargado de expresar el disgusto por la decisión de Nación de pagar las deudas que Cammesa tiene con las generadoras de electricidad en las provincias a través de bonos. Dos días más tarde, el planteo lo volvieron oficial, vía comunicado del bloque PRO. Señalaron que “el sistema energético Argentino está en una situación muy compleja por la mala praxis de los gobiernos kirchneristas” y que “el actual gobierno tiene un gran desafío por delante para sanear las cuentas públicas».

Pero advirtieron: «La postergación de pagos y el incumplimiento de contratos no es el camino para recuperar la confianza y atraer inversiones para el desarrollo de nuestras provincias». «Desde el bloque Pro, acompañamos al gobierno en el ordenamiento del sistema energético y en las reformas impulsadas en la Ley de Bases. Por eso creemos que la seguridad jurídica, la previsibilidad y el cumplimiento de los contratos vigentes son fundamentales para el crecimiento de la Nación», sentenciaron.
La ayuda del espacio amarillo para darle media sanción a la Ley Bases en Diputadas fue contundente. Se mostraron dispuestos de entrada a votar en bloque el total de la norma, a pesar de las distintas corrientes internas, y oficiaron casi de miembros informantes en las comisiones para defender la norma, mientras que a los legisladores libertarios apenas se les escuchaba la voz. Fue clave el rol de Silvia Lospennatto.
El PRO, si no se llega a un acuerdo y Milei mantiene la buena imagen quedaría muy diluido yendo solo en una elección. La alianza parlamentaria para 2025 tampoco está garantizada ahora. De hecho Menem y Karina Milei están encargándose de recorrer provincias para conseguir un sello propio de La Libertad Avanza que los libere de acuerdos.
