El presidente de la Nación mantuvo un encuentro con el nuevo Canciller para armar los ejes del discurso que pronunciará el mandatario ante la Asamblea General de Naciones Unidas en el día de mañana.
Alberto Fernández se expresará frente a la Asamblea General de Naciones Unidas el día de mañana y mantuvo un encuentro con el nuevo Canciller Santiago Cafiero para delinear los ejes del mensaje.
Entre los principales temas estará el reclamo de la necesidad de una reconfiguración de la arquitectura financiera global. Se toma como ejemplo el rol que ha jugado el FMI en los últimos años en el mundo y en nuestro país en particular, requiriendo una solución al problema de deudas insostenibles de países de renta media.
Alberto Fernández se referirá al endeudamiento tóxico e irresponsable con el FMI.
Además, la pandemia ha sacado a la luz la desigualdad e inequidad que existe en el mundo, reflejado no solo en la producción y distribución de vacunas contra el COVID sino también en sus consecuencias económicas y sociales. Será fundamental concentrar los esfuerzos para que la reconstrucción post pandemia se dé de manera equitativa.
El mensaje también advertirá sobre los problemas que genera el cambio climático, sus consecuencias, y vuelve a instar a que se asuma el compromiso necesario para atender la amenaza hacia el futuro que representa. Enumera, en ese sentido, los compromisos asumidos por Argentina.
La pandemia también ha generado una crisis de derechos humanos, generando más desigualdad en términos de género y discriminación hacia las minorías. Se debe trabajar para tener sociedades más justas, equitativas e igualitarias.
También refiere al flagelo mundial que significa el terrorismo. La lucha contra el terrorismo se debe dar respetando el derecho internacional. Reitera el pedido de colaboración para poder llegar al esclarecimiento del atentado a la AMIA sufrido por nuestro país.
Finalmente, reafirma los derechos inalienables de soberanía de nuestro país sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Renueva el pedido a la comunidad internacional, y en especial al Reino Unido, a que se cumpla lo establecido en la Resolución 2065 de Naciones Unidas sobre el tema.
