En su primera alocución como senadora, la ex presidenta pidió una cuestión de privilegio en la que se defendió de la acusación por "traición a la patria" por la que se pide su detención. Enfatizó que la votaron para "ser oposición".
Luego de dar cuenta de pedidos desafueros previos y cómo los trataron las cámaras legislativas, Cristina Fernández de Kirchner, senadora nacional por la provincia de Buenos Aires, salió a rechazar las acusaciones por traición a la Patria por el Memorándum de Entendimiento con Irán.
Cristina Kirchner tildó de "insólito" y "disparate" el fallo del juez Claudio Bonadío que ordena su detención. Dijo que mediante él "se quiere atacar la representación política de este país, y fundamentalmente de la oposición". Sostuvo que su situación constituye un "leading case", un caso que representa un punto de referencia.
En una demostración de fortaleza señaló que no hace falta que el pedido de su desafuero se trate en el Senado y aclaró que el Senado lo puede hacer en el recinto, sobre tablas, con dos tercios de los votos, una mayoría compleja que no alcanza el oficialismo.
La legisladora se preguntó acaso porque no se ordenó la detención de los legisladores que votaron ese proyecto. "Un tratado internacional fue tratado, debatido y además aprobado en sesiones públicas. Llama la atención que no haya llamado a legisladores que lo han aprobado", apuntó.
CFK hizo una defensa de los fueros parlamentarios, los mismos que le permiten tener libertad en este momento. Bonadío pidió su desafuero a la Cámara de Senadores en el marco de la denuncia por un supuesto pacto de impunidad con Irán. "Nos protegen de la persecución política".
Criticó a quienes realizaron campañas para deshacerse de los fueros. "Los fueros no son de los legisladores, son de este cuerpo. Que la voluntad de este cuerpo no sea alterada por elementos de la política. Estos fueros no pueden ser renunciados por ningún legislador", ahondó.
Cristina habló durante más de media hora y en distintas ocasiones fue interrumpida por Michetti, quien, a cada momento, le recordó, en base al reglamento, los límites de tiempo en el uso de la palabra. Tuvieron varios cruces.
La ex jefa del Poder Ejecutivo expresó que existe una doble vara judicial. Mencionó al memorándum con Qatar por el que se denunció a funcionarios del actual Gobierno, aunque la acusación fue desestimada. Un caso que consideró "similar" en tanto tiene que ver con la política internacional. Le atribuyó la firma a la propia Gabriela Michetti, pero la presidente del Senado le aclaró que ella no lo suscribió.
“Ese mismo juez que desestimó la denuncia por encubrimiento fue el que la sobreseyó a usted, señora presidenta, por el memorándum con Qatar”, explicó Cristina en relación al juez Daniel Rafecas, quien dijo tanto para el acuerdo con Qatar como con Irán que el delito no se llegó a cometer. (En rigor, Michetti firmó un acuerdo simplemente protocolar, no participó del convenio real).
"Se produce una situación de "Lawfare", que es cuando una misma situación es tratada de una manera y otra de otra manera: por ejemplo, el dólar futuro y las lebac"s o el Memorandum con Irán y el Memorandum con Qatar", se explayó.
La ex legisladora también apuntó contra los “mecanismos mafiosos” del Gobierno con los que “extorsiona” a legisladores de la oposición para “alterar la voluntad del Parlamento”. Mencionó el caso de un Gobernador al que le mandaron una foto de la banca vacía de sus legisladores. "Sacar una foto a alguien y amenazarlo me recuerda a a la película el Padrino. Esto es alterar la voluntad".
"Puedo tener muchísimos defectos. Pero la incoherencia no es uno de ellos", señaló. Y dio cuenta de su etapa previa como legisladora. "Siempre fui una senadora que, sentada en esta banca, dije lo que pensaba. Eso trae problemas" ahondó.
Por último, la ahora senadora criticó al Gobierno por buscar un modelo de oposición. "Voy a discutir todo, señora presidenta. Para eso me votaron", sostuvo. Así como admitió que a Mauricio Macri no les gusta su oposición, aclaró a que a ella no le "gusta" el gobierno de Cambiemos. Para CFK "andar reclamando oposiciones" daña la institucionalidad.
