Concretada la lista de unidad y con él como líder, el intendente de Merlo busca las adhesiones de los otros sectores del peronismo previo al día de la elección, fijada para el 17 de diciembre. Foto con Randazzo y a la búsqueda de Massa.
Luego de años de debilitamiento y división, el peronismo bonaerense, en particular, parece comenzar a rearmarse de la mano de un grupo de intendentes del conurbano. El rosto visible es el de quien será el futuro presidente del sello: Gustavo Menéndez (Merlo). En línea a sus constantes movimientos en pos de la unidad luego de tercera derrota electoral consecutiva del partido, se mostró y dialogó con todos los sectores.
El merlense quiere llegar con la mayor cantidad de adhesiones al 17 de diciembre, fecha en que se realizará el recambio de autoridades del PJ Bonaerense. El miércoles último se fotografió con uno de los representantes de un sector del partido, el del ex ministro de Transporte de la Nación y candidato a senador nacional por el Frente Cumplir, Florencio Randazzo. También acompañó el intendente de Bolívar y diputado nacional electo, Eduardo ‘Bali’ Bucca. La reunión para "charlar y coincidir en el diagnóstico del País y la Provincia", como replicó en su cuenta personal de twitter, fue el gancho que faltaba para concretar el apoyo formal del randazzismo a la conducción del ‘Tano’.
Antes, ese mismo día, se mostró con el otro, actualmente, dirigente fundamental y de igual peso que Menéndez dentro del peronismo bonaerense -aunque con un perfil más bajo y por fuera del organigrama del futuro PJ- su par de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde. Como analizó La Noticia Web, fue uno de los grandes ganadores de la definición del peronismo local y se erige como el principal representante y canal de diálogo con el oficialismo de la oposición. Ambos se reunieron en el Centro Cultural Fiorito "para afianzar la hermandad como bonaerenses".
Por otra parte, a comienzos de semana Menéndez compartió una reunión, que no tomó estado público, con el líder del Frente Renovador, Sergio Massa. El tigrense hace tiempo viene amagando con saltar al peronismo. Pero con la condición de que Cristina Fernández no forme parte. Hoy, superadas las elecciones y el acompañamiento de muchos de los que hoy encabezan la renovación a la boleta de la ex Presidente por conveniencia más que por convicción, sumado a que el espacio K estará retraído de la nueva estructura, pareciera ser el momento. Incluso, tal vez, pensando en su propia carrera política, también en baja y en busca de una renovación.
A pesar de que aún no hubo foto con Massa, y nada asegura que pueda existir en el corto plazo, dos dirigentes de su riñón sí se mostraron con Menéndez en lo que parece ser un claro mensaje. El primero fue el ex gobernador bonaerense, Felipe Solá. Días después, Facundo Moyano, junto a los líderes camioneros Hugo y Pablo en lo que, además, le significó el apoyo de ese importante sector del sindicalismo y gran parte de la CGT.
Sus contactos trascenderían las fronteras bonaerenses. Por caso, hubo una foto inicial con Miguel Ángel Pichetto en lo que también se había tomado como un alejamiento de CFK, pero ninguno de los popes del nuevo PJ lo han manifestado así. Mantienen la cautela. El senador rionegrino puede ser un nexo con otros gobernadores. En ese sentido, hace pocos se reunió con uno de los representantes del PJ cordobés, Carlos Caseiro. En los próximos días las imágenes junto a gobernadores podrían empezar a proliferar y significar el acarreo de más adhesiones.
