La dirigente del Movimiento Evita y de UTEP San Martín dialogó con radio UrbanaBA y explicó el trabajo militante con los sectores de la Economía Popular y el cooperativismo. Dijo que “la única manera es estar todos juntos como en la elección pasada”, para resolver la situación de los barrios.
Zulma Monges, dirigente del Movimiento Evita y el UTEP, dialogó con radio UrbanaBA.
¿Cuál es tu tarea social en San Martín?
Milito en el Movimiento Evita, y en asamblea se decidió que sea la responsable de la UTEP-Evita en San Martín. Venimos trabajando fuertemente la pata social y la economía popular en diferentes barrios.
¿Y cómo es ese trabajo?
Ser la referencia de compañeros que estén trabajando en diferentes espacios comunitarios y laborales en San Martín. En lo cotidiano hay cuadrillas de limpieza, comedores, espacios de primera infancia, estamos formando el sindicato, y levantamos la demanda de diferentes lugares. Soy una delegada más dentro de la UTEP.
En los medios no se explica este trabajo, hay mucho prejuicio, y siempre hay quejas por un piquete o reclamo. ¿De qué barrio sos?
Vivo en Costa Esperanza, cerca del Buen Ayre. Nuestro trabajo es muy poco visibilizado. Desde la organización tratamos de organizar la discusión, pero cuesta. También hay mucho prejuicio del estado y de a gente cuando decimos plan social o programa social. Creen que los compañeros solamente hacen un piquete y después vuelven a la casa. No es así. La calle es una herramienta de lucha, pero en lo cotidiano, de lunes a lunes, organizamos trabajo en el barrio. En San Martín tenemos 34 merenderos, el polo Disco de Oro donde tenemos trabajo en textil, serigrafía, semillero. Es en la calle Córdoba en San Andrés.
No hacen solamente las tapas de empanada…
Exactamente. Es una de las tantas fábricas recuperadas en San Martín. La Disco de Oro hace un par de año nos abrió la puerta para pensar un polo productivo. En la parte de arriba está el área textil, con compañeras que producen ropa, kits educativos; compañeras que hacen serigrafías; además funciona El Zorzal, un medio de comunicación comunitario. En la parte de abajo funciona el espacio de comercialización de bolsones agroecológicos. Es un polo productivo porque hay varias actividades.
¿Qué es ese bolsón agroecológico?
Venimos fomentando desde la economía popular otro tipo de consumo, más responsable, y con productores locales. Pensamos en la alimentación para comederos, pero también para la sociedad, con productores que se capacitan para producir mejor. Trabajamos por pedido y estamos organizando la apertura para cuando pase un poco la pandemia. Quizás en agosto podamos abrir. Ahora entregamos pedidos anticipados los martes y viernes. Se pueden pedir bolsones o productos de cooperativas como mermeladas o miel.
¿Qué se juega en esta elección?
Entendemos que el Frente de Todos es una herramienta que permitió unificar. No hay que perder eso, trabajar conjuntamente para los compañeros y compañeras. Venimos de 4 años de macrismo y casi 2 de pandemia. La situación en los barrios se sostiene con una percha y hay que ir resolviéndolo, y profundizar. La única manera es estar todos juntos igual que en la elección anterior. Es importante la unidad.
¿Cómo juzgas los operativos de vacunación en los barrios?
Tuvimos la suerte de que casi todas las compañeras, más del 60%, que trabajan en los comedores pudieron ser vacunadas. Para nosotros era una gran necesidad porque estuvieron desde el primer momento al pie del cañon, en plena pandemia. San Martín organizó varios vacunatorios que funcionan de manera fluida, y eso fue bueno. Pudimos ser parte del programa Casa por Casa, yendo a buscar a compañeros del barrio. Los medios distorsionaron mucho la idea de si la vacuna hace efecto o no, y hubo que dedicarse a recorrer los barrios con mesas para decirle a los vecinos que se vacunen.
Fue muy intensa la actividad de la militancia.
Fuimos parte de eso, con el estado municipal. Es importante la comunicación con el vecino, y preguntar por qué muchos no se quieren vacunar. El fin de semana pudimos convencer a muchos.
¿Cómo está compuesta tu familia?
Estoy separada, tengo dos hijos: Mía de 7 años y Rodrigo de 10. Tienen mucho aguante, me bancan las reuniones siempre y me acompañan. Vivimos arriba de un comedor comunitario, que se llama “Vivan los sueños felices”, en Costa Esperanza, y que administra una compañera. El barrio está entre Tres de Febrero y Barrio Libertador, entre Marquez y Buen Ayre. Es un asentamiento bastante reciente, pegado a Costa de Lago y 8 de Mayo. Es un barrio donde no llegó el asfalto ni la luz.

