La actriz y directora del Centro de la Mujer destacó el trabajo del área y le agradeció a García la posibilidad de ocupar un cargo comunal. Defendió su idoneidad y admitió que su objetivo pendiente es conseguir un refugio para mujeres. Calificó a sus detractores como “cuatro de copas”.
Zulma Faiad es desde junio de 2008 la directora del Centro de la Mujer Diana Staubli, dependiente de Acción Social, pero no resigna su veta artística: “No soy ex vedette o ex actriz, sólo tengo ex marido”, aclaró en una entrevista realizada en su oficina municipal.
Vecina de Vicente López hace 37 años, anticipó que vuelve en mayo a hacer radio a la medianoche, y tiene planificada una obra de teatro. En el plano local muestra sin tapujos su agradecimiento al intendente Enrique García, “por la oportunidad que me dio”.
En dicha dependencia en la actualidad trabajan alrededor de veinte personas, sin contar las talleristas, y Faiad remarcó, “no manejo dinero, manejo ideas, sentimientos”. También compartió algunas apreciaciones: “No hay lugares pequeños, hay gente pequeña que trabaja en lugares grandes”, asimismo señaló que “se pierde mucho tiempo discutiendo estupideces”.
¿En estos dos años de gestión cuántas cosas consiguió y cuántas están pendientes?
Me quedó una sola cosa, el refugio, que sigue siendo mi gran objetivo; a lo mejor no pedí a quien debía. Después la participación, el cambio de mentalidad.
¿Qué análisis hace a la distancia de las críticas que recibió cuando asumió en el cargo?
Analicé que colgaron lechugas, como si eso fuera un acto que quería ridiculizarme o minimizar que pudiera hacer una buena gestión; tengo que considerar que era un acto poco serio y mentiroso, lo único que hizo ese aviso publicitario fue darle felicidad a la gente.
Lo que se cuestionaba era su capacidad para el puesto
Eso es lo que nos pasa siempre. ¿Ellos entraron a hablar, a conocerme, a averiguar cuáles eran mis proyectos? no; lo que necesitaban era convocar en nombre de otras personas a un repudio hacia mi persona, y al final era mentira, las Madres del Dolor me llamaron y me contaron que nunca habían adherido. A esa gente le dije cuatro de copas.
También cuando quiso ser legisladora era una época en la que se recriminaba que había una farandulización de la política
Eso para mí no fue nada, porque la única que dijo que ‘si ella quiere hacer política, yo voy a debutar en el Maipo’ fue lilita Carrió, pero lilita tira bombas todo el tiempo, y yo contesté ‘puedo representar al pueblo, ella no puede ponerse un conchero’. Ya que es tan cristiana, tendría que analizar profundamente porque vive juzgando todo.
