Columna de opinión del ex intendente de San Martín y ex Diputado Nacional Carlos “Tato” Brown. El presidente del Movimiento Productivo Argentino pivotea entre el conflicto del campo y los antagonismos.
Allá por la década del 40, concomitante con crisis y crecimiento, guerra y paz, caos y justicia social, minorías y nuevas mayorías políticas, clases altas y sectores desposeídos, escuchábamos expresiones claramente antagónicas tales como: Campo vs. Industria; Alpargatas si Libros no; Braden o Peron.
De aquel entonces a hoy han pasado más de 60 años, muchos de nosotros recién nacíamos y hoy casi nos estamos retirando. La Argentina vivió momentos de gloria y de extrema angustia, muchos de los objetivos que en aquel entonces existían continúan como pendientes. Pero muchos, a pesar de todo, se lograron aunque nos cueste creerlo por la infinidad de errores cometidos.
Seguramente si debo decir cuales de ellos, entre esos pendientes son los más importantes, señalo la Injusticia Social y la Indebida Distribución de la Riqueza y de los Ingresos. No muy lejos, y absolutamente vinculada, la Educación y la Cultura, sobre todo en un mundo cada vez mas exigente y tecnificado.
Por aquellos ayer antagónicos y hoy complementarios, el Campo y la Industria amalgamados en la actividad AgroIndustrial, orgullo de nuestro País, tanto en el campo de la producción como el de la biotecnología, la metalmecánica, los desarrollo regionales, y el crecimiento de las exportaciones, son los que mejor expresan la Argentina nueva y hacia el futuro que todos queremos y los que al mismo tiempo cubren claramente la necesidades alimentarias y de trabajo de nuestra población, a pesar de no llegar a todos, no por su propia imposibilidad, sino por la injusticia social y la indebida distribución que hacíamos referencia en el párrafo anterior.
¿Y ahora?
En un análisis racional y responsable se debe decir que aquello que funciona se debe incrementar y enmendar en sus eventuales errores; aquello que lejos de resolverse se complica se debe priorizar en la búsqueda de la solución.
La industria y el campo, unidos en su concepción, deben recibir la vocación y el acompañamiento de las acciones de Gobierno dentro de un claro plan estratégico de mediano y largo plazo. Lejos del enfrentamiento, una verdadera sociedad conjunta en defensa de intereses nacionales y sociales vinculados con el crecimiento, pero fundamentalmente con el desarrollo.
La lucha es contra la injusticia y todo lo que ella conlleva. Y no se logra el éxito con castigar a los sectores que pueden ayudar a resolverlo a favor de las prebendas fiscales confiscatorias que solo llevan beneficios para la dominación política del grupo de turno en el poder.
Hoy observamos con profunda tristeza que se crean antagonismos. Falsos antagonismos, que en definitiva solo pueden conducir a nuevas frustraciones.
La salida es clara, debemos producir riqueza y distribuirla debidamente. No es con enfrentamiento, con hipocresías, y mintiéndonos entre nosotros que esto se logra. Duele ver el agravio en los discursos de quienes nos deben conducir.
El ahora es el dialogo constructivo y cierto, no mentiroso y solo para justificarse. A través de el y con todos los sectores, sin preconceptos ideológicos perimidos, puede lograrse el avance sostenido en medio de inmensas posibilidades, que nos miran sin entender como es posible que no las sepamos aprovechar.
26 de abril del 2008 - Carlos R. Brown - Presidente Movimiento Productivo Argentino
