El debate continuará este jueves en el Consejo Directivo de la CGT, en la sede de Azopardo 802
La CGT atraviesa un nuevo capítulo de divisiones internas en torno a la estrategia de protesta contra el Gobierno de Javier Milei. Mientras la conducción mayoritaria apuesta por un plan de lucha escalonado inspirado en el “modelo francés”, un bloque de sindicatos encabezado por Luis Barrionuevo (Gastronómicos), Omar Maturano (La Fraternidad) y Roberto Fernández (UTA) presiona por un paro de 36 horas.
La postura de los disidentes fue consensuada en la sede de la UTHGRA, donde se reunieron dirigentes aliados. Allí rechazaron la idea de huelgas sectoriales porque consideran que “la única forma de frenar a Milei es logrando una paralización total de actividades en donde no se mueva ni una mosca”, según expresó un gremialista de servicios.
Además de las críticas por salarios y empleo, este bloque puso el foco en la crisis de las obras sociales sindicales: “Están desfinanciadas y se sostienen con plata de los sindicatos”, advirtió un dirigente barrionuevista, anticipando que se barajarán acciones para reclamar una solución urgente al sistema de salud sindical.
En contraste, el sector mayoritario de la CGT, de impronta dialoguista, avaló la aplicación de un esquema de protestas por sectores, con paros, asambleas, volanteadas y movilizaciones que se alternen hasta desembocar en una gran medida nacional. La propuesta fue impulsada por Juan Carlos Schmid (CATT) y Juan Pablo Brey (AAA), quienes sostienen que “hacer un solo paro general aislado y sin continuidad pierde eficacia”.
El primer debate se dio la semana pasada en un encuentro con confederaciones de la industria, el transporte, la energía y la alimentación. Allí, Maturano llegó a plantear un paro por tiempo indeterminado, aunque esa opción no logró consenso. Sí hubo acuerdo mayoritario en avanzar con protestas sectoriales y en sumar a otros sectores sociales afectados por el programa económico.
El clima de tensión se reflejó en discursos de fuerte carga emocional. “Si tengo que morir, prefiero hacerlo con las botas puestas”, dijo un dirigente, mientras otro remarcó: “Es hora de debatir protestas concretas contra Milei. Si hay que ir en cana, iremos en cana”.
El debate continuará este jueves en el Consejo Directivo de la CGT, en la sede de Azopardo 802. Allí, la cúpula exigirá que los secretarios generales participen personalmente de las reuniones, en respuesta a las críticas de que muchos sindicatos reclaman paros generales pero no logran que sus propios afiliados adhieran.
En paralelo, dirigentes como Sergio Romero (UDA) avanzan en conversaciones para un paro docente luego del 19 de julio, cuando finalice el Mundial de Fútbol, en reclamo de mejoras salariales.
El triunvirato de conducción de la CGT, integrado por Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, junto a referentes como Gerardo Martínez, Andrés Rodríguez, Hugo Moyano y José Luis Lingeri, se inclina por el esquema de protestas “a la francesa”. Todo indica que la propuesta del paro de 36 horas no tendrá apoyo interno.
