lunes 3 de agosto, 2026

  • Inicio
  • Municipios
  • Politica
  • Economia
  • Mundial 2026
  • El Mundo
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Ciencia y Tecnología
  • Opinion
Vuelve "Gran Cuñado" y tendrá rating oficialista
Información General

Marcelo Tinelli reflota su viejo formato de humor político, de recordada influencia en la debacle de De la Rúa . Las debilidades y presiones K.

COMPARTIR

11 mayo, 2009

No explica cómo lo supo, pero este año decidió cambiar. Dicen que es su intuición, ésa que le permite estar arriba desde hace 20 años. Marcelo Tinelli abandonó en parte fórmulas que hasta al más fanático le resultaban perimidas (“Bailando por un sueño” y derivados) y apostó al regresó de lo cómico a su programa. Pero no sólo eso. A dos meses de las elecciones, reedita a partir del lunes “Gran Cuñado”, que habrá quedado viejo en el nombre (hacía referencia a Gran Hermano y a los cuñados de Carlos Menem), pero que la promoción se encarga de subrayar como el regreso del humor político a la Argentina.

Suena exagerado. El humor político nunca se fue. Todos los diarios y todas las radios tienen, bajo la forma de humoristas, dibujantes o imitadores, sus encargados de seguirle la huella a los políticos. Es posible que se haya replegado en los últimos tiempos, pero en donde falta el humor político es, sin duda, en la televisión.

Salvo el honroso caso de CQC, donde el humor de cuño periodístico intenta tomar el pulso político, existen demasiado pocas expresiones de humor político. Algún informe de Televisión Registrada, cosas sueltas en Peter Capusotto y sus videos (que ahora ni siquiera está al aire), pequeñas secciones en los programas de los hermanos Korol (cada vez más pequeñas), pastillas en algunos programas de cable y se acabó la lista. Las razones de que el humor político tenga poca pantalla (y menos predicamento) son varias, y no se contraponen. Más bien, se complementan.

¿Dónde está la gracia? “Como humorista, creo que hay menos humor político porque a la gente le interesa menos la política”, dice Rudy, responsable del humor del diario Página/12.

“Esto no es de ahora, esto viene de los años 90 y tiene que ver con una farandulización de la política. Si un corredor de autos o un cantante pueden ser gobernadores por el solo hecho de ser un corredor y un cantante, es que las respuestas políticas no alcanzan. Esto no es de acá, es un fenómeno internacional. Hoy importa menos qué piensa políticamente Silvio Berlusconi, importa más su divorcio”, agrega.

Lo que dice Rudy apunta a un cambio en el –qué paradoja– humor social, a través de la banalización de la política. Hay otras opiniones.

Miguel Rep, humorista y artista plástico, sostiene: “Hay mucho chiste sobre políticos, y mucho imitador. Humor político casi no hay. Sólo sobre la farándula de los políticos, a tono con la miserabilidad periodística imperante”.

“No existe el humor político si no existe la política en la gente. Hasta hace poco, no estaba la cara de un ministro en la memoria popular. Es imposible hacer sátira de un político si nadie sabe quién es”, afirma, por su lado, Alejandro Borenstein, productor, columnista de Clarín e hijo de un mito del humor político, Tato Bores.

Ariel Tarico, humorista imitador de Radio Mitre y de varios programas, cree que, precisamente, falta alguien como el padre de Alejandro: “Un problema es que no hay referentes fuertes. No hay un Tato Bores, no hay un Pepe Arias, que marque la senda”.

“Cuando mi papá hacía televisión, todos se interesaban –recuerda Borenstein–. El mejor ejemplo eran los ratings que hacía mi viejo. Hoy, no hay ni un solo programa de política en televisión abierta.”

A todo esto, se suma un problema de costos. Dice Tarico: “Hacer un programa de TV de humor es caro. Se necesitan actores, guionistas, decorados... Es más fácil hacer un programa de refritos de la TV y poner cuatro panelistas”.

Desde otro punto de vista, Pedro Saborido, humorista político y guionista de Peter Capusotto y sus videos, afirma: “El humor va y viene, según la coyuntura. Son cuestiones cíclicas. Ahora, a la gente le interesa más la política”.

Sin embargo, Saborido agrega: “Para mí no es un reverdecimiento de la política, sino de la espuma de la política. Yo veo un cambio en la gente, que tiene que ver con la desaparición de comités y unidades básicas, y el desplazamiento de la política a la televisión. Entonces, me parece que el humor político de la televisión va a hablar de la política que se habla en los medios, que no es lo mismo que la política que le interesa a la gente. Si hoy reaparece el humor político en tele, es por la cercanía de las elecciones”.

No me haga reír. Muchos coinciden en que fue la crisis del campo la que desató la vuelta a la agenda social de la política. “Desde la crisis del campo a esta parte, hubo un resurgir de la discusión política, y eso permite el humor político”, piensa Saborido.

Por su parte, Nik, humorista del diario La Nación y guionista de “Gran Cuñado”, va más allá: “Hubo un gran vacío en el humor político estos años, sobre todo en TV. Tiene que ver, a mi juicio, con varias cosas: por un lado, la privatización de los medios. Quizá, los nuevos dueños tienen intereses o negocios paralelos y no quieren enojar al gobierno de turno. A eso, hay que sumarle que, en los últimos años, el oficialismo presiona para que no haya programas de este tipo”.

Todo un tema, el del oficialismo. Si bien no existe gobierno que haya disfrutado del humor político (es inevitable recordar que, en la época de la presidencia del radical Raúl Alfonsín, Tato Bores no pudo hacer su programa en los primeros años de ese gobierno), la pareja presidencial parece ser particularmente adversa al humor político en general, y al humor que hable de ellos en particular.

Es difícil de creer, pero fue precisamente Marcelo Tinelli uno de los últimos en hacer humor político en televisión.

Era el año 2002 y su programa presentaba a “Los raporteros” (Fena Della Maggiora y Carlos Sturze), “Los gauchos” y el ahora polémico “Gran Cuñado”.

También existía un programa en América, llamado La otra verdad, donde los hermanos Korol parodiaban a Kirchner apodándolo “Virolita”.

Y en Canal 9, salía No hay 2 sin 3, donde Rodrigo Rodríguez y Freddy Villarreal interpretaban a la pareja presidencial. Nada de eso quedó.

“A la gente que está arriba no le gusta que la imiten. Y a los Kirchner, menos. Me acuerdo que hace unos años, los imitaban en No hay 2 sin 3 y los levantaron. ¿Y saben qué? Están equivocados. Uno imita a los que sobresalen”, asegura Mario Sapag.

El problema es que los Kirchner no parecen permeables a los homenajes.

A eso vendría a sumarse la debilidad propia de un gobierno que lleva seis años en el poder (dejemos de lado el chiste de que Cristina y Néstor son cosas diferentes) y, como ya se dijo, la cercanía de las elecciones legislativas.

“Cuando la economía funciona, la gente se relaja y busca entretenimiento. Cuando la economía empieza a andar mal… Creo que eso es lo que olfateó Tinelli: la necesidad de reírse de lo que pasa”, asegura Nik. “A veces, la gente tiene ganas de expresar algo y ahí surge el humor político. Y claro, el bufón es el único capaz de decir verdades y que duelan menos”, sugiere el Turco Naim Sibara, que formará parte del nuevo “Gran Cuñado”.

David Rotemberg, ex integrante del dúo humorístico Rubio & Rotemberg, y que hoy hace humor en el diario Crítica de la Argentina, es más ácido: “Después de bailar por un sueño, cantar por un sueño y nadar por un sueño, es bueno que Tinelli haya despertado”.

Pero si Tinelli olfateó, también olfateó el Gobierno: según se sabe, el propio Kirchner se comunicó con el conductor para saber cómo será ese sketch. “Al político lo que le preocupa es la imagen –dice Ariel Tarico–, la imagen que la sociedad tiene de él. Capaz que después de lo de De la Rúa en VideoMatch, muchos temen quedar como tontos.”

A dos meses de las elecciones, que más de cuatro millones de personas (según Ibope) vean una parodia de la Presidenta y su entorno aparece para el oficialismo como un verdadera temor real.

El efecto De la Rúa. El inolvidable episodio ocurrió en vísperas de la Navidad del año 2000. Fernando de la Rúa, entonces presidente, fue a VideoMatch para hablar de la renuncia de Chacho Alvarez y otras cuestiones del momento. Que lo haya hecho ahí y no en otro programa habla de la popularidad de Tinelli, que los políticos reverencian.

Pero todo salió mal. Primero, cuando alguien del público se abalanzó sobre De la Rúa, tiró de la solapa de su saco y le reclamó a gritos por los presos condenados por el ataque de 1989 al cuartel de La Tablada. Luego, habló con su imitador y, a la hora de retirarse, confundió la puerta de salida del estudio, por lo que fue y vino sobre el escenario, detrás del conductor. La imagen fue contundente: De la Rúa superaba al imitador.

Tiempo después, el ex presidente radical acusó a Tinelli de tenderle una trampa e, incluso, de haber ayudado a derrocarlo.

“Aquel era un gobierno muy precario, y cualquier cosa dejaba en evidencia que estaban para el cachetazo. Ningún programa de humor voltea un gobierno. Se voltean solos”, dice el Turco Naim.

Todos los humoristas están de acuerdo en ese punto: “En todo caso, la aparición de De la Rúa en el programa potenció una opinión generalizada: ‘Me puedo bancar a un gobierno como el de Menem y sus asuntos turbios, pero no a uno idiota’. Y claro, siempre es más fácil reírse del débil”, afirma Tarico.

“Más que un dormido, De la Rúa era un conservador obcecado. Y su caída tuvo otros motivos. Lo que le pasó en el programa no tendría por qué ser su final. Por ejemplo, varios años atrás, atraparon a Adolfo Rodríguez Saá en una situación más que confusa con vibradores adentro de un albergue transitorio, y eso no terminó con su carrera política”, opina Saborido. Y Rotemberg remata: “A De la Rúa no lo volteó Tinelli, ya venía volteado por un Alplax”.

“Gran Cuñado”. “Nosotros, con ‘Gran Cuñado’, no tenemos mala intención. Es posible que algún político se lo tome a mal, pero bueno, ¿qué le va a hacer? Se la tienen que bancar... No hay nada más sano que la libertad de opinión”, dice el Turco Naim.

Nik sentencia: “El humor es una revancha del ciudadano. Yo percibo un enojo con el oficialismo, y también con mucha gente de la oposición. Pero claro, el que está en funciones recibe más críticas que el que no ejerce, eso siempre fue así”.

Pero, ¿es justificado el temor que siente el oficialismo? Responde Nik: “El miedo al

ridículo siempre está. En el humor político siempre hay conceptos que se imponen, y que se desprenden de la observación. Por ejemplo, De la Rúa parodiado como un dormido. Es probable que el humorista exagere, pero el mote no surge de la nada. El problema para el Gobierno sería si se fijasen ciertos conceptos de la pareja gobernante que desagradan a la pareja gobernante”.

El Turco agrega: “‘Gran Cuñado’ es la vuelta del humor político, pero constructivamente, sin intencionalidad, y mucho menos, sin intencionalidad política. No sé Larry de Clay, pero ninguno de nosotros quiere ser gobernador”.

Sin embargo, existen en este caso condicionamientos a la frase “sin intencionalidad”.

Por ejemplo, lo que refiere Rotemberg: “Hay algo que le escuché decir a Carna (uno de los humoristas de Tinelli) que me llamó la atención. Dijo: ‘«Gran Cuñado» va a volver con todo el espíritu de Tato Bores’. Con todo respeto, ni con setenta sesiones de espiritismo lo lograrían. Básicamente porque Tato era reflexión política, pero también ética intachable. Con Tinelli, no es el caso”.

Alguno recuerda que Kirchner fue en persona a la inauguración de una de las radios del conductor.

Otro humorista, off the record, decía: “Yo no me olvido que Carlos Menem cerró su campaña por la reelección en VideoMatch”. Las suspicacias están a la orden del día.

El que ríe último. “Ningún programa cómico puede derribar un gobierno. Decir verdades no produce esas cosas. Eso es todo”, cree Mario Sapag. “El humor no voltea gobiernos, pero sí ayuda a pensar”, aclara Rotemberg.

“Me interesa el humor y el arte, y poco me interesa el humor político. Mientras la gente se divierta, todo bien. El límite es el respeto, hacia ellos y el que merecemos nosotros”, dice Martín Bossi, otro de los integrantes del elenco de “Gran Cuñado”. En cualquier caso, el humor político vuelve a estar en el centro de la escena. Quizá, porque nunca se fue.

“A veces me preguntan por qué los programas de Tato siguen teniendo vigencia –dice Alejandro Borenstein–. Y es que los conflictos no se han resuelto, por eso parecen siempre actuales. Pasan los años y los conflictos siguen iguales.” Pasan los años y los conflictos siguen iguales. Quizá sea ésa y no otra la fórmula que explica la vigencia, la actualidad y la necesidad del humor político.

Comentarios

comentarios

Municipios

Ciudad de Buenos Aires La Plata

Primera Sección

Campana Escobar General Rodríguez Hurlingham Ituzaingo José C. Paz Luján Malvinas Argentinas Merlo Moreno Morón Pilar San Fernando San Isidro San Martín San Miguel Tigre Tres de Febrero Vicente López

Tercera Sección

Almirante Brown Avellaneda Berazategui Cañuelas Esteban Echeverría Ezeiza Florencio Varela La Matanza Lanús Lomas de Zamora Magdalena Quilmes

Cuarta Sección

Alberti Bragado Carlos Casares Carlos Tejedor Chacabuco Chivilcoy Florentino Ameghino General Arenales General Pinto General Viamonte General Villegas Hipólito Yrigoyen Junín Leandro N. Alem Lincoln Nueve de Julio Pehuajó Rivadavia Trenque Lauquen
ULTIMAS NOTICIAS
Paro docente de CTERA: el Gobierno ratificó que habrá sanciones y los gremios reclaman la reapertura de las paritarias
Politica

COMPARTIR

3 agosto, 2026
Granja Tres Arroyos suspenderá a sus 150 trabajadores de la planta de Pilar durante agosto
Pilar

COMPARTIR

3 agosto, 2026
El MDF de Kicillof tuvo actos en Entre Ríos y Santa Fe con sus ministros
Provincial

COMPARTIR

3 agosto, 2026
Removieron a Raúl Ávila de ANSES San Fernando
San Fernando

COMPARTIR

3 agosto, 2026
Convocan a una movilización de ‘villarruelines’ en el Obelisco
Nacional

COMPARTIR

3 agosto, 2026
Carlos Linares en Urbana BA: «No entiendo por qué los gobernadores son tan sumisos al avance de este Gobierno»
Politica

COMPARTIR

30 julio, 2026
Gastón Di Castelnuovo en Urbana BA: «Tiene que haber una alianza con LLA, está bueno que haya dos propuestas bien marcadas»
Ituzaingo

COMPARTIR

30 julio, 2026
Los papelones de Milei en cadena nacional: errores, contradicciones y un anuncio con más dudas que certezas
Politica

COMPARTIR

31 julio, 2026
La Pampa quiere cobrarle peajes a los camiones que vayan a Vaca Muerta por el impacto sobre sus rutas
Politica

COMPARTIR

31 julio, 2026
Diputados bonaerenses repudiaron la explotación petrolera en las Islas Malvinas
Politica

COMPARTIR

31 julio, 2026

Encuesta

No hay encuestas en este momento.
Contacto Quienes somos
©2026 LA NOTICIA WEB | 2021 Todos los derechos reservados