La Vicepresidenta ha mantenido una agenda discreta. Alejada de Milei y del escándalo que lo envuelve, su objetivo es preservar su influencia en la elección de autoridades del Senado programada para este lunes.
La vicepresidenta Victoria Villarruel evitó pronunciarse sobre el escándalo cripto que involucra al presidente Javier Milei y optó por mantener un perfil bajo durante los días en los que estuvo al frente del Ejecutivo. Su prioridad sigue siendo consolidar su influencia en el Senado de cara a la elección de autoridades de la Cámara, prevista para este lunes, en medio de un clima de incertidumbre.
Mientras el escándalo cripto mantiene en el centro de la escena a Milei y su círculo cercano, Villarruel se enfocó exclusivamente en su labor legislativa. Aunque su bajo perfil es una estrategia habitual, ya que suele ser un blanco frecuente de los sectores más radicalizados del mileismo, evitó hacer declaraciones sobre las denuncias contra el Presidente y tampoco utilizó sus redes sociales para respaldarlo.
Durante la estadía de Javier Milei en Estados Unidos, la vicepresidenta Victoria Villarruel asumió temporalmente el mando del Ejecutivo, mientras que el presidente Provisional del Senado, Bartolomé Abdala, quedó a cargo de la sesión del jueves. En ese encuentro, el oficialismo de La Libertad Avanza (LLA) y la oposición cerraron filas para proteger tanto al mandatario como a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, de cualquier investigación relacionada con el escándalo cripto y las denuncias de presuntas estafas y sobornos.
A pesar de su bajo perfil, Villarruel hizo una aparición en uno de los palcos del Senado cuando la Cámara Alta aprobó de forma definitiva la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una de las principales apuestas del oficialismo en las sesiones extraordinarias que concluyeron el viernes pasado. Su presencia fue captada por la transmisión oficial del Senado.
«Estuvo trabajando de lejos en la sesión y trabajó en el Senado», señalaron fuentes cercanas a la Vicepresidenta al ser consultadas sobre su rol al frente del Ejecutivo. De hecho, participó en reuniones previas a la sesión del jueves junto a los bloques opositores. «La Rosada encabeza las negociaciones. Villarruel tiene una buena relación con los ex 39 (oficialistas y la oposición que no incluye a Unión por la Patria), pero la corrieron de escena», comentaron desde una bancada opositora.
Este lunes, el Senado llevará a cabo la sesión preparatoria en la que, conforme al reglamento, se definirán sus autoridades. Este proceso genera inquietud en Victoria Villarruel, quien se encuentra en alerta ante la posibilidad de que su influencia en la Cámara Alta se vea debilitada.
Desde La Libertad Avanza (LLA), la Unión Cívica Radical (UCR), el PRO y distintos bloques provinciales aseguran que no habrá cambios significativos en la conducción del Senado, salvo la salida de María Laura Izzo de la Secretaría Administrativa.
Su reemplazo será Emilio Viramonte, un hombre cercano a Villarruel. Cónsul honorario de Dinamarca y Suecia en Córdoba, el abogado ha acompañado a la Vicepresidenta en diversas visitas a la provincia, como la que realizó en enero al festival de Jesús María.
A mediados de 2024, comenzaron a circular versiones sobre la renuncia de Izzo. Aunque desde el entorno de Villarruel negaron su dimisión, fuentes opositoras afirmaban que su salida respondía a su negativa a firmar los decretos con los que la Vicepresidenta despidió a trabajadores del Senado.
Ante la posibilidad de que se redujera su poder en la designación de autoridades, Villarruel firmó a principios de año tres decretos que recortaban las facultades de la Secretaría Administrativa. «Quedó golpeada y la están vaciando de poder», analizó una fuente opositora.
Por otro lado, se prevé que Bartolomé Abdala continúe en su rol como presidente Provisional del Senado, según adelantaron algunos sectores de la oposición. Su nombre había sido señalado como una posible baja en un eventual recambio de autoridades, ya que su designación estuvo directamente vinculada a Villarruel. Sin embargo, un senador sostuvo que «la idea del Gobierno» es que Abdala se mantenga en el puesto, conservando su lugar como segundo en la línea sucesoria presidencial.
En este contexto, Silvia Sapag (Unión por la Patria) se mantendría como vicepresidenta, Carolina Losada (Unión Cívica Radical) como vice Primera, y Alejandra Vigo (Provincias Unidas) como vice Segunda. Agustín Giustinian seguiría ocupando el cargo de secretario Parlamentario.
Desde el interbloque de Unión por la Patria, las fuentes consultadas manifestaron que hay un silencio respecto a lo que sucederá en la sesión. Algunos mencionaron la posibilidad de que no haya cambios, aunque «puede haber alguna chicana por la proporcionalidad».
Independientemente de la situación, se requieren 37 votos para dar inicio a la sesión, lo que pone de manifiesto un problema que enfrentará el oficialismo y sus aliados hasta el recambio legislativo. Unión por la Patria logró sumar su banca 34 con la incorporación de la entrerriana Stefanía Cora, quien reemplazó al expulsado Edgardo Kueider. Así las cosas, Villarruel y LLA deberán asegurarse de que sus aliados estén presentes el lunes.
