El alcalde porteño quiere ampliar la ley electoral del distrito para incorporar fondeo privado, en tanto la gobernadora busca un gesto para despegarse del escándalo de los «aportantes truchos».
Pocos días después de que el Congreso habilitara a las empresas a nanciar las campañas electorales para cargos del ámbito nacional, el ocialismo comenzó a delinearsu estrategia para avanzar a contrarreloj con iniciativas similares en la provincia y la ciudad de Buenos Aires.
Los alles políticos de la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y del Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, lanzaron conversaciones inmediatamente después de bajada la espuma que provocó el debate en la cámara baja del parlamento nacional,siendo que el proyecto del Ejecutivo se votó con los días contados para entrar en vigencia. Su reglamentación se espera en las próximas horas.
También, el proyecto emanada del Congreso procura rebalancearla imagen del Gobierno tras el escándalo de los aportantes truchos en 2015 y 2017, que investiga el juez Adolfo Gabino Ziulu, del fuero electoral.
A mediados de mayo, la Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto de la Casa Rosada gracias a 148 votos positivos aportados porlos legisladores de Cambiemos, Argentina Federal y el Frente Renovador. La iniciativa habilita los aportes de personas jurídicas, con un tope del 2% de su ganancia neta declarada; obliga a
la bancarización de todos los aportes y regula la propaganda en medios digitales.
En el caso porteño, la discusión sobre el fondeo de las corporaciones quedó frustrado en 2018, cuando la Legislatura aprobó el Código Electoral del distrito, ya que los legisladores de la Coalición Cívica (CC), de Elisa Carrió, impidieron que Larreta incorporase a las personas jurídicas.
Los «lilitos» mantienen hasta hoy su postura y, pese a contar con mayoría en el hemiciclo, al PRO le costará avanzar con un tema sensible y que puede despertar rispideces en momentos de cierre de listas, lo cual no parece prudente para los armadores del alcalde.
En la semana que pasó, los juristas de Larreta evaluaron, al menos, tres escenarios. Uno es adherir a la ley nacional de nanciamiento partidario, en todo aquello que el Código Electoral vigente no contiene; el otro, presentar un proyecto que recupere el capitulo original extraviado a causa de la CC.
En ambos casos, el ocialismo iría «por el todo», pero de no lograrlos dos tercios necesarios (para los que deberá convencer a la UCR y otros bloques minoritarios) podría contentarse con cambiarla Ley de Partidos Políticos, de 1999, para bancarizar contribuciones y eliminar el uso de efectivo.
En la intención del larretismo, ni empresas ni particulares podrían poner más del 5% de la ganancia neta declarada en el ejercicio scal anterior, y en el caso de los donativos, entre los que gurarían producciones audiovisuales, estudios de opinión,servicios de transporte y alquiler de locales, quedarían restringidos al 8% del
total de aportes privados permitidos.
Al igual que en el Congreso, portratarse de un cambio en las reglas de juego para los comicios, el oficialismo necesita mayoría calificada y, por eso, al menos diez votos aliados para llegar a 40 de los 60 escaños del hemiciclo, siendo que los cuatro diputados de Carrió no acompañarían.
Los legisladores porteños nucleados en Evolución, en teoría ahora dentro de Cambiemos, podrían acompañar, ya que no se oponen «en principio» al nanciamiento privado. Aunque Martín Lousteau,se ausentó por un viaje de la
sesión en Diputados y no acompañó el proyecto oficial.
