El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, aliada de la ex gobernadora, mantuvo un encuentro con la titular nacional del PRO hace unas semanas con el objetivo de comenzar a lograr consensos y no revivir una interna que haga peligrar el gobierno local como en 2015.
En la provincia de Buenos Aires comienza a despejarse el panorama a mediano plazo en la coalición de Juntos por el Cambio. La máxima figura, María Eugenia Vidal, decidió que no competirá nuevamente por la gobernación. Así, los dirigentes que anhelan ese puesto, seguramente potenciarán la carrera.
Sin embargo, el escollo se mantiene en el corto plazo y las elecciones intermedias de este año. Aún resulta un incógnita si la ex mandataria bonaerense se presentará como candidata a diputada por la Provincia o por la Ciudad.
Una amplia mayoría, desea que lo haga en territorio bonaerense. Sobre todo la titular del PRO nacional, Patricia Bullrich, quien no quiere tener piedras en sus primeros pasos con aspiraciones presidenciales.
Sin embargo, de uno y otro lado, quieren evitar una interna en la Ciudad, el bastión del PRO desde el 2007. Algunos recuerdan como en 2015, la disputa entre el actual jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y la ex vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, casi les hace perder la elección en manos de -el hoy aliado- Martín Lousteau.
A raíz de esta interna subterránea, pero que cada vez toma más estado público, Larreta se reunió con Bullrich. Según señala el diario Clarín, la ex Ministra de Seguridad volvió a manifestarle su intención de encabezar la lista a diputados nacionales por la Ciudad. Sobretodo, molesta porque cree que el alcalde quiere obturarla colocando allí a su aliada Vidal.
El diputado nacional Waldo Wolff acompañó a Bullrich y Fernando Straface, secretario de Gobierno porteño, a Larreta en esa cena que, según el diario, ocurrió hace unas tres semanas.
Desde dentro de JxC, algunos ven en la dupla Larreta-Vidal, la intención de suceder el liderazgo y protagonismo del ex presidente, Mauricio Macri. También se cree que el propio Macri está detrás del impulso de Bullrich para no perder fuerza en el obligado recambio tras la derrota de 2019.
