La exgobernadora bonaerense participó de una videoconferencia con militantes y dirigentes de San Isidro convocados por Ramón Lanús. “Mi vocación sigue intacta y queremos empezar otro ciclo”, afirmó. La semana que viene comienza una gira virtual para hablar en todas las seccionales bonaerenses.
María Eugenia Vidal participó de un zoom con militantes de San Isidro, en un encuentro telemático organizado por Ramón Lanús, un dirigente de cercanía a Horacio Rodríguez Larreta y vecino del distrito.
En el encuentro telemático quedaron afuera cerca de 3 mil personas, y entre quienes militan la figura de Vidal algunos leyeron que se trató de un mensaje hacia las filas del PRO y del intendente Gustavo Posse.
La ex gobernadora dio señales de sus intenciones políticas. Hizo autocrítica, propuso sumar a Juntos por el Cambio a otros dirigentes “con los mismos valores” y cuestionó “la sensación de desamparo, de que no hay ley ni quien la pueda hacer cumplir”.
Vidal aclaró que “no me fui a ningún lado, mi vocación sigue intacta y queremos empezar otro ciclo”. De hecho, desde el martes 26 de octubre comenzará una recorrida por toda la Provincia. Habrá encuentros virtuales con militantes de todas las seccionales. Comenzará por la Tercera Sección, seguirá por todas las regiones del interior, y culminará el 8 de diciembre con un gran mitín en la Primera. Les hablará a todos los militantes de manera telemática, pero también habrá reuniones presenciales pequeñas con los conductores de cada región.
Junto a Ramón Lanús, dirigente de San Isidro, Vidal se mostró preocupada por el aumento de la pobreza como consecuencia de la crisis económica y por “la enorme crisis de seguridad, en donde hay más delito, más droga, una sensación de desamparo y de que no hay ley ni quien la puede hacer cumplir”.
Sostuvo que “vienen tiempos muy duros” y llamó a participar en política porque “la mitad de la Argentina es pobre y hay que caminar esos barrios y estar al lado”. “Es el momento de recuperar nuestro involucramiento», dijo, luego de lo cual se mostró proclive a ampliar la coalición opositora: “Queremos ser más, que vengan de otros espacios, distintos pero con los mismos valores. No es un rejunte lo que tenemos que hacer, sino una construcción”.
“Juntos por el Cambio tiene que demostrar aprendizaje”, dijo en otro momento y por eso pidió “ser menos dogmáticos, no creer que siempre tenemos la razón”. Y allí hizo su propia autocrítica de su gestión: “A lo mejor los docentes sintieron que había dejado de escucharlos, que en la discusión con los dirigentes sindicales perdí mi vínculo con ellos -admitió la ex gobernadora-. En cuatro años hay muchas cosas para cambiar, pero yo quería hacer todo rápido, enseguida, y en realidad hay cosas que necesitaban tiempo».
“A pocos días de que se cumpla un año para la elección del 25 octubre y cinco años de la de 2015, es un buen momento para volver a ponernos de pie y comenzar una nueva etapa para un espacio político que le diga a los argentinos que hay compromiso, hay futuro y hay honestidad. Acá estamos, no bajamos los brazos, no nos dimos por vencidos. Y queremos ser más, queremos otros que vengan de otros espacios, distintos pero con los mismos valores. Porque aprendimos, porque queremos empezar otro ciclo. Estamos juntos y de pie”, añadió.
