El municipio de Vicente López se consolidó como uno de los mejores lugares del país para nacer y crecer, al ubicarse en el segundo puesto del ranking nacional elaborado por el nuevo índice NIDO, desarrollado por la Fundación Bunge y Born junto a CIPPEC, UNICEF y el Observatorio de la Deuda Social de la UCA. La herramienta, presentada esta semana, permite medir con precisión —radio censal por radio censal— las oportunidades de desarrollo infantil en la Argentina, considerando variables como salud, educación, espacios verdes y contexto socioeconómico.
A diferencia de otros indicadores que solo toman en cuenta la situación económica de las familias, NIDO integra dimensiones clave de la crianza y les asigna un peso específico. La salud es la variable más relevante, seguida por la educación, mientras que el contexto socioeconómico y los espacios verdes completan el análisis. Además, el mapa interactivo permite modificar los pesos de cada dimensión, ofreciendo lecturas alternativas según el interés del usuario, ya sea priorizar la salud, la educación o el ambiente.
El ranking nacional posicionó a la Ciudad de Buenos Aires en primer lugar con 59,33 puntos, seguida por Vicente López y luego por Rafaela, Olavarría, Mendoza, Junín, Paraná, Godoy Cruz y Rosario. Los especialistas remarcan que lo importante no es solo la puntuación, sino la distancia que existe entre cada municipio y el escenario ideal de 100 puntos, que representa las condiciones óptimas de desarrollo para todos los chicos.
La precisión del índice, que trabaja a nivel de radio censal —equivalente a una manzana en las ciudades—, permite identificar con detalle las carencias y fortalezas de cada territorio.
Inspirado en experiencias internacionales, el índice NIDO busca convertirse en una herramienta de referencia para el diseño de políticas públicas en la primera infancia. En países como Estados Unidos existen proyectos similares que siguen las trayectorias de vida desde el lugar de nacimiento.