Tras el dato oficial de inflación de marzo, varios sindicatos que habían cerrado acuerdos moderados reclaman reabrir las paritarias. Camioneros y UPCN fueron los primeros en exigir una actualización urgente para evitar una mayor pérdida del poder adquisitivo.
Algunos de los principales sindicatos que aceptaron las pautas salariales del Gobierno ahora piden reabrir las negociaciones, tras la difusión del dato oficial de inflación de marzo, que alcanzó el 3,7%. La suba de precios superó las previsiones y comenzó a generar presión sobre paritarias que habían sido firmadas por debajo de ese nivel.
Según datos de la Secretaría de Trabajo, entre enero y marzo se firmaron 23 paritarias con los gremios más relevantes, en su mayoría alineadas con la pauta oficial del Ministerio de Economía, que insistió con techos de incrementos mensuales de entre 1% y 2%. Solo dos lograron superar la inflación del primer trimestre.
Uno de los primeros en solicitar una reapertura fue el sindicato de Camioneros, liderado por Hugo Moyano. La organización planteó que el acuerdo vigente quedó desactualizado y advirtió por escrito a las cámaras empresarias que “la acelerada suba de precios en marzo y las estimaciones para abril” generaron “una brecha alarmante entre la evolución de los precios y la actualización salarial”.
El último acuerdo del gremio incluyó aumentos del 1,2% en marzo, 1% en abril y 1% en mayo, con una revisión en junio. También se incorporó un ajuste del 1,9% correspondiente al trimestre diciembre-febrero, que pasó al básico en abril. Según el cálculo del sindicato, la pérdida del poder adquisitivo en marzo fue del 2,5%, y para abril estiman una caída adicional del 4%.
“Resulta indispensable cuidar el poder adquisitivo de los trabajadores, quienes día a día sostienen la actividad del sector”, señalaron desde Camioneros. Aclararon que, de continuar esta tendencia, el deterioro salarial será “inaceptable” y no podrá corregirse hasta la próxima revisión, prevista para dentro de dos meses.
Otro gremio que ya solicitó la reapertura de su paritaria fue la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), que había firmado su último acuerdo horas antes de conocerse el dato oficial del IPC. El sindicato pidió al Ejecutivo “la inmediata reapertura de las negociaciones” para actualizar los porcentajes.
La mayoría de los gremios aceptó en los primeros meses del año sumas fijas o aumentos mensuales moderados. Desde la CGT pidieron no medir los salarios en dólares, en un intento por sostener la disciplina salarial. Sin embargo, el alza sostenida de los precios y la falta de un horizonte de estabilidad llevaron a varios sindicatos a exigir ajustes urgentes.
Estudios de la Universidad Nacional de San Martín, la CTA Autónoma y la consultora C-P coincidieron en que el salario real se sostuvo parcialmente por el pago de horas extras, pero que las paritarias corren detrás de la inflación. El conflicto con los sindicatos podría escalar si el Gobierno insiste con una política de ajuste sobre sueldos y jubilaciones como estrategia para contener el índice de precios.
