Analizar un ciclo político en tiempo real supone un riesgo que asumen con determinación y calidad el economista y escritor Eduardo Levy Yeyati y el sociólogo y filósofo Marcos Novaro en Vamos por todo . Y ellos lo reconocen.
Es imposible relatar una historia que aún transcurre [...]. Nuestra pretensión fue más modesta: identificar las tramas principales de lo que consideramos una experiencia política que, a fines del 2006, permitía abrigar la esperanza de romper con el tradicional ciclo de recuperación, entusiasmo y desencanto que caracterizó a una buena parte de la historia argentina reciente. Y que hoy, a la luz de lo ocurrido, creemos que no lo logró.
La palabra "tramas", empleada en el párrafo citado, podría ser reemplazada por "trampas" sin equivocarse, para denominar los errores infantiles cometidos en los años analizados en esta obra.
Vamos por todo es una frase que surgió en el debate público en los tiempos de la reelección de la presidenta Cristina Kirchner en 2011 y que ya se instaló como una guía de acción de un gobierno que se siente muy cómodo con la estrategia de polarizar cualquier debate. El libro -escrito por especialistas, pero para un público no necesariamente especializado- arranca con la crisis del año 2002, durante la presidencia interina de Eduardo Duhalde (el último caudillo de la política argentina, considerado un estadista por varios sectores de la dirigencia, desde el abandono del poder). Paradójicamente, los hechos que se relatan en la primera parte de este libro confirman que, aunque al kirchnerismo se lo acuse de populista, era Duhalde a quien, por convicción, le podría haber correspondido mejor esa etiqueta ideológica, si no hubiera sido por los límites con los que lo contuvo el resto del peronismo. Como bien se señala también, la continuidad del ministro Roberto Lavagna y de otros integrantes del gabinete duhaldista en los primeros dos años de la presidencia de Néstor Kirchner llevó a muchos analistas políticos a pensar que nada había cambiado respecto de la gestión con la que el peronismo sacó a la Alianza del gobierno.
Sin embargo, como lo anticipa el subtítulo ( Las 10 decisiones más polémicas del modelo ), Levy Yeyati y Novaro explican que a partir de fines de 2006 se adoptaron una serie de medidas que reflejaron en forma tajante el estilo que los Kirchner trasladaron de Santa Cruz a la nación: un gobierno concentrado en pocas manos, poco afecto a los consejos técnicos y a reconocer sus errores.
Con una redacción amena y dividido mediante subtítulos para no apabullar con cifras y conceptos (una estructura que a algunos lectores les puede resultar algo molesta), Vamos por todo examina desde diferentes ángulos las contradicciones del "modelo", en una coyuntura en la que se necesita saber de dónde partió el país en 2003 para entender por qué, diez años después, no se ha resuelto el drama de la pobreza, la inequidad y el alto empleo en negro, pese a las altas tasas de crecimiento económico posteriores a la crisis, o por qué se registró un agravamiento en términos de la transparencia y la calidad de las instituciones públicas. El mejor ejemplo de este ocaso, detallado por los autores, es la manipulación de las cifras del Indec.
Se aborda también, con datos, el resto de las contradicciones entre el discurso oficial y los hechos, desde la confrontación con los periodistas críticos hasta la responsabilidad directa del Poder Ejecutivo en las 51 muertes en la estación de tren de Once ("Fue la venganza de la realidad contra el relato", afirman), pasando por el alto costo del zigzagueo económico registrado desde 2007 en términos socioeconómicos.
Al final de cada capítulo, hay una conclusión crítica sobre cada uno de las cuestiones analizadas, que puede sonar a moraleja, pero que sirve para comprender mejor la opinión de los dos calificados autores de este libro, que conviene leer ahora y releer cuando el kirchnerismo termine su era en el poder.
