El expresidente no quiere dirigentes lábiles en sus convicciones, si no que busca sumar actores fieles.
Mauricio Macri pretende crear una suerte de Mesa Examinadora, según cree evitaría que se infiltren a JxC kirchneristas arrepentidos o peronistas que cambian de partido como de ropa interior. “Esos son los primeros en traicionar los valores que nos identifican y por los cuales las gente nos valora”, advirtió Macri entre colaboradores.
En concreto, el expresidente quiere medir el grado de lealtad de las incorporaciones del peronismo, a modo de no comerse sapos.
El nuevo rol que se le asignó a Miguel Angel Pichetto y a Joaquín De la Torre será una de las ideas que el expresidente planteará el viernes próximo a los líderes del PRO en otro de sus almuerzos, interrumpidos desde hace casi dos meses por los viajes.
Algunos líderes opositores (los intendentes Néstor Grindetti y Julio Garro lanzaron la escudería “Hacemos” para peronistas desencantados), creen que para ampliar la coalición hay incorporar figuras sin fijarse mucho en los detalles de su trayectoria.
Pero Macri es justamente uno de los que opina lo contrario y buscará que los criterios para integrar dirigentes sean muy restrictivos. Su propuesta es que todo exponente del PJ que quiera incorporarse pase por el filtro implacable de dos peronistas “confiables” del espacio. El criterio de confiable o no, lo pondrán entonces Pichetto y De la Torre.
Macri no deja de moverse como un gran armador pero incluso mucho más, como un candidato. Por ahora se mantiene sin definiciones. De hecho, algunas voces cercanas a él señalan que no es candidato, y que los dos grandes candidatos del espacio son Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich. “Si Macri quiere ser candidato patea el hormiguero y hay que reorganizar todo”, sostuvo una fuente cercana al expresidente ante La Noticia Web.
