El conjunto de Parque Patricios llegó con más ventaja que Quilmes y Gimnasia a la última jornada, pero los esfuerzos de Pompei y sus dirigidos no alcanzaron para impedir el cuarto descenso en la historia del club. Tampoco pudo hacerlo en el desempate ante "El Lobo", al que llegó milagrosamente por un resultado ajeno a su producción. Los escasos puntos obtenidos en esta y la anterior temporada, fueron más que los intentos de salvación de una institución que deberá reconstruirse para volver a ser la prestigiosa entidad que le dio mucho al fútbol argentino.
Un club que tiene la mayor parte de su historia en Primera, volverá a jugar en el Nacional B por cuarta vez en el profesionalismo. Los anteriores descensos se habían registrado en las temporadas ´85/´86, ´98/´99 y ´02/´03. Huracán se gestó en la Primera División desde la época amateur y se mantuvo por más de 50 años en la categoría, pero los malos manejos dirigenciales lo perjudicaron seriamente desde mediados de los ´80 y los hinchas deberán afrontar nuevamente la tristeza.
La temporada había arrancado con expectativas y de la mano del “Chulo” Rivoira, confeso hincha “quemero”, todos eran optimistas de levantar la floja sumatoria de puntos de la 2009/2010. Una serie de malos resultados terminaron con la cabeza del entrenador y Miguel Brindisi se hizo cargo del equipo. Comenzó en la fecha 8 del Apertura y solamente pudo obtener dos victorias, contra San Lorenzo e Independiente como local. En el presente Clausura, el DT duró solamente dos fechas y en la tercera, Roberto Pompei tomó el mando.
“Tito” arrancó con el pie derecho y parecía que enderezaría el rumbo, ya que en las primeras cinco fechas consiguió dos triunfos y tres empates, pero luego, en los siguientes nueve partidos, sólo rescataría un punto con Racing.
Tras perder por goleada en la cancha de Independiente en la fecha 19 del Torneo Clausura, accedió al desempate en "La Bombonera" ante Gimnasia porque Christian Cellay, defensor de Boca, le empató el partido a los platenses en la última jugada del encuentro. Sin embargo, volvió a jugar mal, cometer errores, sufrió dos expulsiones y cayó por 2 a 0.
La tristeza es enorme en cada uno de los simpatizantes que vibraron con la grandeza y bienestar de uno de los clubes más porteños de la Argentina. Huracán quedó condenado nuevamente a jugar otra vez en el Nacional B.
