En la primera línea del peronismo se estaba hablando de anticipar las presidenciales. Hoy, el diario Crítica reveló que Cristina Kirchner le comentó al gobernador misionero Maurice Closs que “a lo mejor anticipamos las elecciones para febrero o marzo”. El mandatario provincial lo negó esta mañana, pero el tema ya está instalado.
“Preparate para febrero o marzo porque a lo mejor anticipamos las elecciones”, le dijo Cristina Kirchner al gobernador Maurice Closs, el miércoles 3 cuando viajó a Misiones para abrir el ciclo lectivo, según publica hoy el diario Crítica.
Como corresponde, esta mañana el gobernador desmintió la versión. Pero el jueves pasado en la reunión de los intendentes del Conurbano realizada ese día luego de la derrota del oficialismo en el Senado, se habló de esa posibilidad como un escenario probable, no como una jugada que les hayan anticipado desde la Quinta de Olivos.
En declaraciones radiales Closs confirmó que el miércoles habló con la Presidenta de la nueva situación política: “el vuelo a Misiones es de unos 20 minutos y en el viaje de ida aproveché para hablar de temas de gestión”, sostuvo.
Pero luego, sinuosos reconoció que en el regreso “sí se habló del resultado de la votación en el Senado, pero en ningún momento se hablo del calendario electoral, la Constitución es bastante clara y las elecciones presidenciales serán en octubre”, señaló.
Como sea, lo notable es que el tema ya esté en la superficie del debate político. Algunos entienden que se trata de un nuevo “bleuf” del kirchnerismo para asustar a la oposición y forzarla así a respaldar el pago de deuda con reservas. “Los amenazan con tirarles el Gobierno por la cabeza y en la oposición saben que todavía necesitan tiempo para procesar sus internas”, afirmó un habitual negociador del oficialismo que recorre el Congreso.
Sin embargo, en el peronismo tienen muy presente que luego de la derrota de la 125, Néstor Kirchner quiso obligar a su esposa a renunciar a la Presidencia y fue realmente difícil contenerlo. Al menos, eso es lo que comenta Alberto Fernández en sus encuentros con peronistas críticos.
“Este es un gobierno en el que los Kirchner discuten sus decisiones con ellos mismos, si una mañana se quieren ir, no hay nadie que pueda pararlos”, agregó un intendente del Conurbano de acceso frecuente a la residencia presidencial.
La hipótesis del adelantamiento de elecciones no sólo toma fuerza por razones políticas –pérdida del Congreso, rebelión de los jueces-, sino también económicas. En especial, en el gobierno crece la preocupación por el fracaso de todas las iniciativas ensayadas para frenar la inflación. Eso y la creciente brecha fiscal que no encuentra solución, alientan a quienes impulsan un anticipo de las elecciones de manera de concretarlas antes de que la situación económica termine de desmadrarse.
