Se trata de Martín Salvetti, quien da clases en una escuela técnica de Temperley y fue elegido como finalista del premio Global Teacher Prize, considerado el Nobel de educación. “Amo trabajar pensando en los chicos porque ellos son el futuro”, asegura.
Martín Salvetti ingresó a la docencia para costear sus estudios, aunque descubrió más tarde que la enseñanza era su vocación. Esa entrega quedó a la vista en las últimas horas, cuando el maestro de 45 años fue seleccionado como uno de los diez finalistas del premio Nobel de educación.
Se trata del Global Teacher Prize (GTP), que lo posicionó como uno de los diez mejores docentes del mundo por su trabajo en la Escuela Técnica N° 5 “2 de Abril” de Temperley, algo inédito no sólo para la provincia de Buenos Aires sino también para toda Argentina.
“Me encanta enseñar porque descubrí que es lo que sé hacer y porque realmente disfruto haciéndolo. La enseñanza me permite ser parte del desarrollo intelectual y emocional de las personas, y eso es lo que amo”, asegura.
Salvetti ingresó a la escuela como preceptor, a una edad similar a la de sus propios alumnos. Rápidamente logró empatizar con los adolescentes e impulsó lo que sería el pilar de su patrón de enseñanza: armó un club de fútbol de fin de semana con estudiantes y personal del establecimiento.

Con el impulso del docente, la escuela también participó en un programa de arte organizado por entidades benéficas que les permitió obtener fondos para apoyar proyectos de radio, cine y música. El de radio creció y se transformó en la marca personal del grupo: en 2007 ganaron una competencia nacional, invirtieron el premio en equipos de transmisión e hicieron realidad las emisiones en 2008.
Hoy, la 88.5 suena las 24 horas, los siete días de la semana. Además, alumnos de otras escuelas de la región se acercan para visitar y aprender de los adolescentes, quienes transmiten contenido que incluye temáticas como seguridad vial, educación sexual y bullying.

