El conflicto territorial que involucra a las comunidades Lof Melo y Kinxikew sumó un nuevo capítulo este miércoles, luego de que la Justicia suspendiera el desalojo previsto en el distrito. La medida judicial implica que la diligencia ordenada no pudo completarse en los términos establecidos y, de acuerdo con los protocolos aplicables, se resolvió retirar a todos los actores que participaron del procedimiento.
Según explicó el abogado de las comunidades, la diligencia quedó frustrada y no puede considerarse ejecutada parcialmente. En consecuencia, si la parte interesada pretende avanzar nuevamente con la medida, deberá iniciar un nuevo proceso y solicitar otro mandamiento judicial.
Mientras tanto, el letrado Sánchez, representante de los Lof, impulsa una alternativa distinta: abrir una instancia de arbitraje y diálogo entre las partes. La propuesta busca generar un espacio de negociación en un conflicto que lleva años de negociaciones y que en los últimos días volvió a tener fuerte repercusión pública y política.
Por ahora, el dato central es que el desalojo quedó suspendido y no se ejecutó de manera definitiva. La decisión abre un nuevo escenario para las comunidades y para el futuro del proceso judicial, que deberá definir si se avanza por la vía de un nuevo mandamiento o si prospera la alternativa del diálogo.