Delegados de EMFER-TATSA participaron de una jornada de reflexión en la UNSAM. Participó el concejal del Movimiento Evita Julián Ríos.
“Hemos demostrado lo que somos capaces de hacer”, sintetizó Pablo Barberán, refiriéndose al corte de la Avenida General Paz el pasado 7 de julio. El trabajador de EMFER, junto con una treintena de obreros de la planta, fueron protagonistas de una jornada de reflexión en la UNSAM. La importancia que tiene el conflicto para toda la sociedad fue el eje que pusieron sobre la mesa Ezequiel Peralta, Adrián Escalante y el ya mencionado Barberán, los tres delegados de EMFER-TATSA.
Como parte del panel del Comité de solidaridad con los trabajadores estuvieron: Alejandro Grimson, antropólogo; Ricardo Campero, Secretario de Comercio de Alfonsín; Daniel Luna, dirigente de la agrupación Naranja del INTI; Teresa Pérez, de la Federación Popular del Transporte; Eduardo Ayala, delegado de Madygraf (ex Donnelley), Orlando Restivo, médico del Hospital Belgrano, de la CTA; y para cerrar, Julián Ríos, del Movimiento Evita, dirigente de la CTEP.
Para abrir el debate, el “Mono” Peralta homenajeó a Julio López, al cumplirse ocho años de su desaparición este 18 de septiembre. También puso en contexto histórico la situación de la empresa adquirida por el grupo Cirigliano en 1994. No falto mención a la tragedia de Once y el vacío en la corporación empresaria del rubro. Cómo así la estrategia que tuvo la patronal de dividir a los obreros separando las empresas EMFER y TATSA con un muro de chapa que tiraron abajo. Luego Barberán paso lista por todas las presentaciones ante los ministerios que vienen llevando hace dos años y los avances obtenidos en los últimos dos meses. Entre ellos los proyectos de expropiación y de puesta en valor por instituciones como la universidad pública. El conocimiento del cuerpo de obreros de una de las cinco empresas en el país con capacidad similar nos coloca “entre los ocho países del mundo capaces de fabricar vagones y locomotoras”, afirmo el uruguayo. Entre estos proyectos se destaco también la posibilidad de que el Ministerio de Defensa de la Nación tomase las riendas para la re-estructuración del sistema de vagones de carga, así como el proyecto de la universidad tecnológica “Raúl Scalabrini Ortiz”, y la posibilidad de hacer mantenimiento negociando con la empresa china CSR.
Julián Ríos, al tomar la palabra homenajeó no sólo a Julio López, sino también a John William Cooke, del que hoy, 19 de septiembre se cumple un nuevo aniversario de su muerte. Puso en contexto, no sólo la situación global de puja entre la fuerza de trabajo y el capital financiero, sino a la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, como producto de la contradicción entre “los que caben y los que sobran”. Tal es así que planteó una política de unidad no para “engrosar las filas de la economía popular”, sino para tener un proyecto de Argentina federal. En sintonía con ello, remarcó la “vuelta al campo” sostenida por el Movimiento Nacional Campesino Indígena, parte de la CTEP, cómo tarea de la etapa qué viene. A su vez, el concejal del partido de San Martín, definió como “central que los sindicatos asuman nuestra situación” refiriéndose a los trabajadores “que desconocemos lo que es una fábrica, un taller, un salario” y constituyen el 35% de la fuerza laboral del país.
Entre las discusiones destacadas estuvo la diferenciación con el caso de ex Donnelley: los trabajadores de EMFER TATSA no buscan formarse como cooperativa, ni levantan la consigna de poner "bajo control obrero" la planta, sino que buscan la plena vuelta al estado, y toman al control obrero como práctica, en su cotidiano. "La revolución no está a la vuelta de la esquina", definió Rafael Artigas.

