Empezó en enero y terminará en julio del 2019. Por las pocas lluvias del verano, no hubo complicaciones en estas primeras semanas. La atención del Municipio también está en aliviar lo más posible los problemas de tránsito que la obra genera.
Las obras del túnel de Villa Ballester se vienen realizando en tiempo y forma, expresan desde el Departamento Ejecutivo de San Martín. Consideran que las pocas lluvias que hubieron en este verano no demoraron las obras por cuestiones meteorológicas, un condimento que siempre repercute en el desarrollo de este tipo de iniciativas. También remarcaron que hasta el momento la empresa constructora se viene manejando de forma «prolija».
Por otro lado está el problema de tránsito que lógicamente produce una obra de estas características. El paso a nivel de la barrera de Ballester está cerrado y, ahora marzo, cuando volvieron las clases, ese corte se siente. Por eso el Municipio está destinando más agentes de tránsito para que regulen y controlen la circulación en esas calles. Hay que tener en cuenta que más de 18 mil vehículos y más de 6 mil peatones transitan diariamente por el cruce a nivel.
La obra incluye la edificación de dos accesos en forma de L, que conectarán las calles Pueyrredón y San Martín en sentido norte-oeste, y las calles José Hernández y Dr. Aleu en sentido sur-este.

El otro punto que el Municipio también le dio atención fue al pedido de los comercios para que la obra no afecte la circulación de los peatones y esto no repercuta en sus ventas. Desde el Palacio municipal consideran que «la vida peatonal» en Pueyrredón y José Hernández es la misma que antes, más allá del polvo que circula por la obra.
La obra de los dos túneles en L que se harán en Ballester empezó en enero de este año y, si no surge ningún imprevisto y las condiciones climáticas acompañan, finalizará en julio del 2019. El plazo también depende de otras circunstancias que pueden complicar la obra, como la aparición de alguna interferencias de cañerías.

En esa zona de Ballester también se están poniendo en valor las veredes, instalando luminarias led, mejorando el arbolado y las paradas de colectivo, la terminación de las calles y la señalización. Esas obras se realizan en Almirante Brown y San Martín, y el plazo de finalización es en junio de este año.
Además se está instalando el señalamiento y acomodando los carriles exclusivos en Artigas y Roca, tanto en el piso como a través de carteles, para evitar el embudo en el recorrido hacia el puente de Roca.
Esto se complementa con el refuerzo en el control de tránsito en la entrada y la salida de los colegios para aliviar lo más posibles los problemas generados por estas obras. «La gente no está feliz por estos problemas, pero tampoco se generan grandes inconvenientes. Se lo tratamos de explicar lo mejor posible», afirmó un funcionario. Intentan explicar las obras, los plazos y los beneficios con volantes informativos.

