Luego del crimen ocurrido en la Escuela N°40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal, donde un alumno ingresó con un rifle, mató a un compañero e hirió a otros estudiantes, desde el Frente Renovador volvieron a poner en agenda el proyecto de educación emocional. Con media sanción de Diputados, el proyecto duerme en el Senado.
La conmoción por el ataque ocurrido este lunes en la Escuela N°40 “Mariano Moreno”, en San Cristóbal, Santa Fe, donde un alumno ingresó armado, asesinó a un compañero e hirió a otros estudiantes, volvió a sacudir el debate sobre la violencia escolar y puso nuevamente bajo la lupa a la Legislatura, donde permanece sin tratamiento definitivo un proyecto que busca incorporar la educación emocional como herramienta obligatoria en las escuelas de la provincia.
En ese marco, la diputada provincial del Frente Renovador Luciana Padulo volvió a reclamar el avance de la iniciativa que presentó en la Cámara baja y que, pese al acompañamiento transversal de distintos bloques, aún espera avanzar en las comisiones legislativas en el Senado. Vale remarcar que el proyecto tiene media sanción de Diputados, pero duerme en los cajones del Senado, que no tiene conformadas las comisiones en este periodo 2026.
La propuesta plantea modificaciones sobre la Ley 13.688 para incorporar contenidos orientados al autoconocimiento, la regulación emocional, la empatía y las habilidades sociales en todos los niveles del sistema educativo. “Lo importante es que se haga ya, no hay más tiempo. Los chicos están solos frente a estas problemáticas”, insistió la legisladora luego del hecho que conmocionó al país. La tragedia ocurrida en Santa Fe reavivó un debate que en la provincia de Buenos Aires ya tiene correlato parlamentario, pero que todavía no logró traducirse en ley.
“Las infancias comienzan a interactuar con sus compañeros/as, y la educación emocional les enseña habilidades sociales esenciales, como el respeto, la empatía y la cooperación, fomentando el juego colaborativo y sano. Asimismo, aprender a reconocer y manejar sus emociones desde una edad temprana les brinda herramientas para regular su comportamiento y adaptarse a diferentes situaciones”, sostiene Padulo en los fundamentos de su proyecto.
EL PROYECTO QUE SIGUE ESPERANDO EN SENADORES
El expediente impulsado por Padulo ya atravesó parte del recorrido legislativo, aunque todavía sigue pendiente en comisiones clave, entre ellas Educación, Salud, Legislación General y Asuntos Constitucionales del Senado. Desde el massismo entienden que lo ocurrido en Santa Fe vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de que la Legislatura acelere los tiempos.
El objetivo del proyecto es que las escuelas bonaerenses incorporen espacios específicos para que los estudiantes puedan expresar conflictos, trabajar sus emociones y contar con herramientas institucionales de contención.
En el entorno de la diputada remarcan que la escuela continúa siendo uno de los pocos ámbitos estatales capaces de detectar situaciones de violencia, ansiedad, aislamiento o abuso.
EL ANTECEDENTE DE TIGRE Y LA EXPERIENCIA DE MASSA
La iniciativa toma como antecedente el programa Convivir, implementado en Tigre durante la gestión de Sergio Massa como intendente.
Ese esquema, impulsado por la propia Padulo cuando se desempeñaba en el área educativa municipal, se enfocó en la prevención primaria de la violencia escolar mediante talleres, actividades grupales y espacios de escucha.
Según explicó la legisladora en una entrevista con INFOCIELO, el eje central fue “escuchar a los chicos” y trabajar en edades donde comienzan a consolidarse los grupos de pertenencia.
A partir de esos encuentros, se detectaron conflictos vinculados a violencia familiar, maltrato, ansiedad, bullying y dificultades en la convivencia escolar, situaciones que muchas veces no encontraban otros canales institucionales.
Desde el Frente Renovador sostienen que esa experiencia mostró resultados concretos en la reducción de la conflictividad dentro de las escuelas y por eso buscan escalar ese modelo a toda la provincia de Buenos Aires.
LA CONTENCIÓN ESCOLAR, EN EL CENTRO DEL DEBATE
La tragedia santafesina volvió a abrir una discusión de fondo sobre el rol de la escuela no sólo como ámbito pedagógico sino también como espacio de contención emocional y social.
En la Legislatura, el proyecto de Padulo vuelve a ganar horas de discusión mientras distintos sectores advierten sobre el impacto de la violencia verbal, la sobreexposición digital y la falta de herramientas para abordar situaciones complejas dentro de las aulas.
Por estas horas, la atención está puesta en si el hecho ocurrido en Santa Fe logra destrabar el tratamiento legislativo y acelerar una discusión que ya lleva meses pendiente en la Cámara alta.
