Según el observatorio de Mumalá, se registraron 93 asesinatos de mujeres hasta abril. Advierten que el recorte presupuestario y la eliminación del Ministerio de Mujeres dejaron a miles de víctimas sin herramientas para salir de situaciones de violencia.
El ajuste impulsado por el Gobierno nacional tuvo consecuencias directas en la seguridad y protección de las mujeres. Según el último informe del Observatorio de Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá), en los primeros cuatro meses del 2025 se registraron 93 femicidios en todo el país, lo que representa un incremento del 22,3% en comparación con el mismo período del año anterior.
“La falta de recursos y de políticas públicas está dejando a las mujeres a merced de sus agresores”, denunció Victoria Aguirre, referente nacional de Mumalá. Según explicó, el aumento se vincula de manera directa con el desfinanciamiento de las políticas de género y la degradación del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, que fue reducido a una secretaría sin estructura ni presupuesto bajo el gobierno de Javier Milei.
Solo en abril se registraron 16 femicidios, elevando la cifra anual a un nivel alarmante. El informe también da cuenta de 106 intentos de femicidio en el primer trimestre del año, lo que equivale a un intento cada 22 horas.
El 85% de los femicidios fueron cometidos por personas del entorno cercano de la víctima: 47% por parejas, 25% por exparejas, 10% por familiares y 8% por conocidos. En muchos casos, las víctimas habían intentado buscar ayuda: el 17% había denunciado previamente a su agresor y el 12% tenía medidas judiciales de protección vigentes.
Estado que abandona, datos que alarman.
Desde el Observatorio MuMaLá presentamos nuestro informe del 1 de enero al 29 de abril de 2025.
Los números son una alarma encendida que el gobierno decide ignorar. Abro hilo#EmergenciaNiUnaMenos pic.twitter.com/ObSN2qYYgC— MuMaLá (@MuMaLaNacional) April 30, 2025
“La crisis económica y social agrava los vínculos afectivos, que ya son estructuralmente violentos. Pero además, sin políticas estatales activas, es imposible romper el círculo de la violencia”, sostuvo Aguirre.
La mayoría de los crímenes ocurrieron dentro del hogar: el 43,6% en la vivienda de la víctima y otro 30,8% en viviendas compartidas con el agresor, lo que evidencia la falta de dispositivos de resguardo y redes de apoyo efectivas.
Niñez y fuerzas de seguridad
Otro dato que preocupa es el impacto en la niñez: 67 niños y niñas quedaron huérfanos en lo que va de 2025, 12 de ellos solo en el mes de marzo. Además, 8 de los femicidas eran integrantes de fuerzas de seguridad, y el 23,1% de los crímenes se cometieron con armas de fuego, seguidas por armas blancas (25,6%).
En términos de edad, las franjas más afectadas fueron mujeres entre 21 y 40 años y entre 41 y 60 años, reforzando la necesidad de intervenciones específicas en esos grupos.
Desde el colectivo Ahora Que Sí Nos Ven, que también registra estos datos, señalaron que en marzo se produjo un femicidio cada 27 horas, y que desde el primer grito de “Ni Una Menos” en 2015, ya se acumulan más de 2.800 mujeres asesinadas por violencia de género.
En su primer año de gestión, Milei eliminó programas clave, recortó presupuestos y relativizó públicamente la existencia misma de la violencia de género. En ese período, se confirmaron 267 asesinatos de mujeres.
“El Estado tiene la responsabilidad de prevenir, proteger y reparar. Hoy no está haciendo ninguna de las tres cosas”, concluyó Aguirre.
