LaNoticiaWeb entrevistó en Radio Urbana BA al presidente de la UIA Joven y empresario textil, quien resaltó que “en el mundo se perdieron 400 millones de empleos”. Y destacó: “Hoy muchas empresas siguen pensando en invertir y generar trabajo en el país”. Además le respondió a Patricia Bullrich, que había pedido “sacar a los burócratas” de la UIA.
El presidente de la UIA Joven Tomas Karagozian dialogó con Radio UrbanaBA. Le contestó a Patricia Bullrich, quien en una entrevista expresó que no quiere saber más nada con la UIA, resaltó la urgencia de generar trabajo formal de cualquier tipo. Dijo que el ATP fue una herramienta extremadamente útil. Afirmó que muchos sectores están con problemas, pero también existen otros en crecimiento, y que no entiende como en los medios y en las redes solamente se comunican las malas noticias. «No se puede solo comunicar el mal y fomentar la grieta con un objetivo político», expresó.
Semanas atrás en un canal de televisión, Patricia Bullrich dijo “no queremos más a la UIA, estamos hartos”. Vos reaccionaste en las redes. ¿Qué te había parecido?
Arrancamos tranquilos la entrevista (risas). No tengo ningún problema personal con la señora Bullrich, hago política industrial, no política partidaria. Tengo que defender lo que represento y creo en la institución. Tiene un error conceptual muy grande, quizá fue intencional o por mala información. Diciendo que había muchas cosas mal, que la UIA no defendía a los kioscos y supermercados. Le dije que no odie lo que no conoce. Por más que la UIA quiera más empresas y tenga un interés sobre el sector privado, su representación está sobre el sector industrial. Después te preguntan cómo anda el sector turístico, de comercio, gastronómico, y seguramente los industriales estemos pasando un mejor momento. También estamos preocupados, en la Argentina no hay que perder empresas, hay que hacer todo lo posible para que los sectores relacionados al comercio o la gastronomía o el turismo estén bien. Lo que sí no se puede es atacar una institución como lo hace la señora. Claramente lo hace de una manera equivocada en cuanto a la representación. Pero viste cuando dicen “lo que pasó quedó en la cancha”, bueno, para mí quedó en la cancha. Tuvimos diferencias conceptuales. Cuando uno se siente ofendido o se ataca a la institución, lo defiende sin chicanas y lo más transparente posible. Fue un error de ella, no hay que atacar así a las instituciones.
La idea del gobierno es salvar a las PYMES, pero también hay una gran incertidumbre entre los empresarios. Si se agrava lo sanitario, se pueden agravar las restricciones. ¿Tienen un diálogo con Kulfas o funcionarios bonaerenses, que les garanticen que no los vayan a cerrar?
La UIA está teniendo muy buen diálogo con el Ministerio de Desarrollo Productivo, con Kulfas, con Schale. Hay un intercambio permanente y directo, donde cada uno expresa sus preocupaciones. Yo no tengo la representación en la Provincia de Buenos Aires, sino la UIPBA y ADIBA, que son las dos cámaras que hacen un muy buen trabajo y tienen trato permanente a través de Martín Rapallini y Silvio Zurzolo. La palabra que me representa en pandemia es “incertidumbre”. A todos nos trae incertidumbre, angustia, cierto temor. Los industriales en Argentina estamos acostumbrados a vivir en incertidumbre. Nos adaptamos rápidamente a los cambios. En marzo 2020 tuvimos que cerrar nuestras fábricas de un momento para el otro. Nunca había pasado. Hoy muchas compañías siguen pensando en invertir y generar trabajo. Aunque no nos hagan cerrar las fábricas, también nos impactan los cierres de comercios. Argentina no es un sistema de sectores separados, independientes, sino que todo está vinculado, siguiendo de cerca cómo reacciona el consumo. Argentina está inmersa en una pandemia mundial, aun cuando muchos tratan de analizarlo como algo que se vive únicamente en nuestro país. En el mundo se perdieron 400 millones de empleos. La situación es compleja, y en Argentina es distinto a otros países que venían en crecimiento. Tenemos que seguir buscando el diálogo y cuidando a nuestra gente con protocolos. Todo eso es una problemática en el día a día de nuestra producción.
Dijiste que piensan en cómo seguir invirtiendo y trabajando. En algunos medios veo la idea de “se fue a EE.UU. y triunfó” o “se llevó la plata a Uruguay e invierte desde ahí”. ¿Qué mirada tenés de eso?
Yo soy de los que cree que nosotros necesitamos más riqueza en Argentina, hacer más negocios. Muchos no se animan a decirlo, pero más riqueza, más negocios y más empresas es lo que necesitamos, porque genera más trabajo privado. Hay ciertas actitudes de los gobiernos que espantan a empresarios, y tenemos que intentar atraer al capital. Es cierto que algunos se fueron. Amigos de mi padre se han ido. A mí me da lástima, porque Argentina necesita que invirtamos acá. En mi familia no solo no pensamos en irnos, sino que pensamos qué podemos hacer. Los industriales tenemos un arraigo territorial y con la gente muy grande. Más allá de que la rentabilidad es algo importante, el mayor orgullo que tenemos es generar trabajo. Lo único que pensamos es cómo generar más y mejor trabajo en Argentina. En el último año contratamos 220 personas y ahora estamos construyendo una fábrica en Monte Caseros, Corrientes, de 16 mil metros cuadrados, donde sumaremos 500 personas. Monte Caseros es una ciudad chiquita, donde tenemos 350 colaboradores y vamos a pasar a casi 900. Hay muchos industriales que, aún en las difíciles, seguimos pensando en invertir. Creo que no hay que criticar al que se va, sino pensar en cómo atraerlo y no en expulsarlo. Necesitamos más empresas y más negocios, y más trabajo.
¿Ahí falla el gobierno que no sabe cómo seducir a ese capital?
No me gusta hablar de un gobierno sino de una estructura política, dirigencial, sindical y judicial que deberían estár mucho más conectada. Falta ese diálogo y entender la situación en la que estamos. El 40% de nuestros trabajadores está en la informalidad, y algo tenemos que hacer con eso. Ahora se habla mucho del aporte solidario, y para muchos eso puede ser un espantapajaros. Desde la UIA nos manifestamos entendiendo que era de manera excepcional y que debía tener una mirada productivista. Creo que hubo un error conceptual. A todo lo que se puede hay que darle una mirada productivista sin afectar a los empresarios e industriales argentinos que son los que tienen la intención y la obligación de generar trabajo.
¿El Repro sigue en marcha como apoyo a los industriales?
Tengo entendido que el Repro 2 apunta a quienes más van a sufrir en esta parte. El año pasado el ATP fue muy bueno porque a través de los bancos el dinero llegaba rápido, y fue una medida extremadamente útil para bancar la parada en momentos muy complejos. Nosotros estamos con 42% de pobres y la economía es fundamental, pero con una crisis sanitaria muy grave. No me gustaría estar en el lugar de la gente que tiene que decidir porque la sabana es muy corta. Debemos tener en cuenta lo sanitario pero no podemos seguir perdiendo compañías. Hay que bancar hasta que pase este momento, con las vacunas o con lo que sea. No conozco de lo sanitario, pero entiendo las restricciones porque algún país vecino que no las hizo tiene 4 mil muertes por día. Al mismo tiempo, hay que estar cerca de los empresarios de cualquier rubro para que no caigan.
¿Los empresarios se confunden o no con los climas que se generan en la Economía? Porque cada espacio político intenta generar un clima distinto.
El otro día la Alcaldeza de Barcelona anunció que dejaba Twitter justamente por algo similar. Hay un micromundo, al que pertenezco, con sectores sobrerepsentados, y donde hay una maldad impresionante. El otro día alguien me preguntaba por qué no se ve en las redes o en los medios cada vez que uno invierte o genera trabajo. No entiendo porque solamente se habla de cosas malas. Las redes son un lugar donde se te contamina la cabeza. Con mis amigos industriales veo que hay sectores más complicados, y quienes están en Precios Cuidados tienen problemas porque reciben aumentos de insumos o en dólares y pierden rentabilidad, los de la pesada vinculado a petroleo y gases están muy atrasados. No están todos bien. Nuestra representación es heterogénea. Pero por otro lado hay un montón invirtiendo, generando trabajo, hay muchas máquinas llegando, empresas que se recomponen, y eso no se ve. Solamente se ve la empresa que se va de Argentina, pero también hay cosas buenas. Estamos en un quilombo grande, pero no se puede solo comunicar el mal y fomentar la grieta con un objetivo político; porque eso solo genera nervios, angustia e incertidumbre a más gente que tiene menos acceso a la información.
El Presidente de la Cámara Económica Sanmartinense, Jorge Benedetti, nos dijo que para esta etapa se necesita generar empleo de «pico y pala», de base, de obra pública. ¿Qué empleo se necesita y qué empleo se puede generar?
Por el nivel de pobreza, de desempleo y de educación que tenemos, los argentinos no estamos en condiciones de ser soberbios y creer que todo lo nuevo viene a reemplazar el empleo tradicional que funciona. No estamos en condiciones de decir qué empresas o sectores nos gustan. Todo lo nuevo viene para incrementar el trabajo. Toda nuestra dirigencia debería estar desesperada y ocupada en generar trabajo. Cualquier trabajo en Argentina viene bien, desde el pico y la pala hasta la tecnología. En Argentina no se puede elegir, todo debe ser incremental. Y territorial. Cuando se habla de diez, cien o mil empleos, falta la variable de dónde están radicados esos empleos. No podemos tener un país cada vez más centralizado. Necesitamos el desarrollo de las economías regionales, entre otras cosas por el lío que tenemos en el AMBA. Es impresionante la salida laboral que genera el software y estoy completamente a favor, pero también es fundamental la construcción, o el agro, y la industria en todo el país. Dame cualquier trabajo porque es lo que Argentina necesita. Apuntar a que sea trabajo formal, y generar sistemas de incentivos para eso, porque hay muchisima informalidad y esos trabajadores no tienen ningún derecho. Algo hay que cambiar. No puede ser que con el poco trabajo que tenemos, el 40% sea informal.
