Mientras a nivel nacional el Frente de Todos parece descomponerse por las disputas internas, en el distrito que gobierna Marisa Fassi el espacio se mantiene ordenado. Una grafico auspicioso pensando en 2023.
A mediados del años 2020, el periodista Diego Genoud publicó el libro El Peronismo de Cristina. Allí, de manera rigurosa, el autor describe cómo se terminó de cocinar la unión del panperonismo, aglutinados y espantados por una macroeconomía que se caía a pedazos en manos del ingeniero Mauricio Macri y “el mejor equipo de los 50 años”. Fue la “jugada maestra” de Cristina Kirchner que eligió a un candidato a presidente que nadie tenía en los planes para terminar con el gobierno neoliberal.

Aproximadamente dos años después, el mismo Genoud redactó el último domingo en su columna de Diario AR lo que sucede hoy con el Frente de Todos: “Todo roto”, fue el título descriptivo por el que optó el analista político.
Es, naturalmente, lo que se respira en los principales despachos de los ministerios más importantes del gobierno nacional y provincial.
En un espacio donde ninguna tribu vislumbra un futuro auspicioso, algunos ministros ya comenzaron a procesar lo que sucederá el año que viene: “Larreta 2023”. Esa es la frase que cada vez resuena más en los tejidos del oficialismo. La palabra prohibida que muchos ya comenzaron a preferir empezar a procesar. Otro enunciando que algunos repiten incluso es aún más derrotista: “Estos tipos van a venir mejores”.
En este cuadro escalofriante para aquellos que se posicionan del lado nacional y popular, en la hemorragia que sufre el Frente de Todo por la derrota electoral y (sobre todo) el acuerdo con el FMI, hay algunos (muy pocos) que están sacando rédito político de este Cumulonimbus que es hoy el peronismo con final incierto.
El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis es uno de ellos. El intendente en licencia de San Martín es uno de los funcionarios con mayor imagen positiva dentro del gabinete nacional y que, de corte albertista, mantiene una buena relación con La Cámpora. Incluso, será el nuevo secretario general del PJ bonaerense que conducirá Máximo Kirchner. Todo esto en una cartera que era un fierro caliente teniendo en cuenta la cantidad de causas judiciales que hay sobre la caracterización de la obra pública durante los gobierno de Cristina.
En una lógica similar, el director general de Vialidad Nacional, Gustavo Arrieta, escala posicionamientos en un peronismo que se cae a pedazos. Al igual que Katopodis, buena gestión y relación con todos. Mientras el organismo que conduce sobre ejecutó su presupuesto en torno al 80 % en 2021 y del 60% en 2021, el ex intendente de Cañuelas, a nivel nacional y provincial, mantiene una relación correcta con todos los sectores oficialistas.
https://twitter.com/GustavoHArrieta/status/1495027541341401089?s=20&t=7uJzKLkwM4SuTjN5w8JmnQ
Si bien desde el sector del propio Arrieta hay una extrema preocupación por la fractura que sufrió el FdT y cierta molestia con el kirchnerismo por lo sucedido en el Congreso Nacional, el ex senador provincial dialoga con todo el panperonismo. Incluso, Marisa Fassi tiene una excelente relación con el líder de La Cámpora.
No obstante, las diferencias son nítidas. Al igual que Néstor, Arrieta es un obsesivo del equilibrio fiscal administrando los recursos del estado municipal. En 2007, cuando asumió por primera vez como jefe comunal heredó un déficit estructural del 18%. Desde ese año, salvo en 2019, Cañuelas tuvo siempre más ingresos que egresos durante las gestiones peronistas. Todo una diferencia para los kirchneristas de primera hora que no quieren saber nada con el ajuste del gasto público que exige el FMI y nostálgicos de los gobierno de Cristina que terminó con un severo déficit fiscal.
Acompañadas por Máximo Kirchner, participamos del Primer Encuentro de la Rama Femenina del @pjprovinciaba.
El ejemplo de Evita, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y @CFKArgentina nos convoca todos los días a luchar por una sociedad más justa e igualitaria. pic.twitter.com/rFAsqvXJHG
— Marisa Fassi (@marisafassi) March 13, 2022
Nación y provincia roto; Cañuelas piramidal y ordenado
Mientras las paredes del Frente de Todos se desmoronan, en Cañuelas es otra la situación. Con líderes marcados y un esquema político piramidal y hermético el oficialismo se encuentra alineado y ordenado.
Las elecciones legislativas fueron un ejemplo de esto. En el armado electoral, si bien no todas las tribus locales quedaron conformes, Marisa Fassi y Gustavo Arrieta se sentaron con todos los sectores.
Al igual que en varios distritos de la provincia, Cañuelas sufrió una dura derrota electoral en las PASO. A pesar que florecieron algunas molestias internas por el triunfo de Juntos, tras un despliegue territorial contundente, el oficialismo dio vuelta la contienda, ganó en las generales y mantiene la mayoría en el Concejo Deliberante. “Las elecciones las dio vuelta Marisa”, es el mantra que se repite en Libertad 798.
Una contundente reivindicación de liderazgo en un distrito que, a pesar de algunas expresiones efímeras de dirigentes que pretenden ser, como fue el caso de Alejandro Cid Menna, está claro quienes están en la cima de la estructura piramidal. Una dinámica que no abunda en otras jurisdicciones del Frente de Todos.
“Todo roto”; menos en Cañuelas.

