El equipo de Diego Martínez consigue el ascenso al salir victorioso de la final que reunía a los clubes líderes de sus zonas para subir de manera directa.
Tigre y Barracas se enfrentaron ayer por la noche en el Florencio Sóla para dirimir quien sería el equipo campeón que ascendería de manera directa.
En un marco excepcional, digno de una final, ambos clubes salieron a la cancha con público de ambos equipos en un estadio repleto. Con un Tigre más aguerrido en el mediocampo a la hora de cortar los circuitos del equipo del Rodo de Paoli, los primeros 45 minutos tuvieron como mayor protagonista al conjunto Matador, que con los avances de Prioti y Menossi empujaron el equipo adelante. Sobre el final de la primera mitad, un zapatazo de afuera del área de Zabala abre el marcador para el conjunto de Diego Martínez.
Con la ventaja a su favor el equipo Matador mermó la intensidad en la segunda mitad, sin embargo, el conjunto del Chiqui Tapia casi no puso en peligro el arco de Marinelli en ningún momento. Para los últimos 15 minutos de partido, De Paoli probó con cambios para reforzar el ataque aunque no fue suficiente para marcar diferencia.
Con los justo, Tigre consigue volver a la Primera luego de 2 años: “Siento que el fútbol fue justo. Este grupo de hombres se comprometió para conseguir el ascenso”, expresó su entrenador Diego Martínez en pleno festejo, instantes luego de terminar el partido. Y continuó: “El fútbol argentino es uno de los más competitivos del mundo. Y el torneo fue durísimo”, confesó el ex entrenador de Godoy Cruz.
