La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves el convenio para el traspaso de la Justicia Laboral desde la Nación a la órbita porteña, en una votación que terminó con 36 votos afirmativos, 2 negativos y 20 abstenciones. Se trata de uno de los puntos centrales de la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei y, al mismo tiempo, una apuesta de Jorge Macri para avanzar en la autonomía judicial del distrito.
El acuerdo había sido firmado en febrero por el entonces jefe de Gabinete nacional, Manuel Adorni, y el ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, y ya había recibido el aval del Congreso dentro de la Ley de Modernización Laboral. La ratificación legislativa era un paso clave para destrabar la puesta en marcha del nuevo fuero, que contará inicialmente con 10 jueces de primera instancia y una Cámara de Apelaciones con dos salas, en un edificio ubicado en la calle Alsina al 800.
Tapia celebró la aprobación y aseguró que la nueva Justicia Laboral porteña será “completamente distinta a lo que conocemos hoy, con sentencias más rápidas gracias a modernizaciones procedimentales y tecnológicas”. En la misma línea, la legisladora de La Libertad Avanza, Pilar Ramírez, destacó que “se devuelve autonomía y se reconoce la capacidad de la Ciudad para hacerse cargo de sus propios asuntos”.
El convenio establece un plazo de 180 días para seleccionar jueces, fiscales y adoptar las medidas administrativas y presupuestarias necesarias. Una vez constituido el nuevo fuero, las causas laborales que se inicien en la Ciudad deberán tramitar allí, mientras que los expedientes ya abiertos seguirán bajo la órbita de la Justicia Nacional del Trabajo.
No todas las competencias serán transferidas: los conflictos colectivos, las cuestiones sindicales y los casos en los que intervenga el Estado Nacional permanecerán en el ámbito federal.
La sesión no estuvo exenta de tensión: mientras se debatía, una de las fachadas de la Legislatura fue escrachada con la consigna “El fuero se defiende”.
Para el gobierno de Jorge Macri, la aprobación representa un avance institucional de peso, ya que despeja la cautelar que había frenado la creación del fuero laboral porteño en 2024 y permite dar un paso más en el reclamo histórico de autonomía plena de la Ciudad.